Caracas. Este domingo culminó el I Módulo de Evaluación de Talento U18, organizado con la finalidad de observar a numerosos jóvenes talentos de todas las regiones del país con miras a los venideros compromisos nacionales e internacionales que las selecciones de dicha categoría afrontarán en 2022.

21 atletas de cuatro estados (Anzoátegui, Distrito Capital, Miranda y Sucre) estuvieron presentes en este primer módulo, realizado en el Centro Nacional para el Desarrollo del Baloncesto, el Poliedrito de Caracas, del 14 de enero al 16 de enero:

Anzoátegui: Osman Guilarte, Miguel Osuna, Carlos Pastrán.

Distrito Capital: Endry Goncalves, Jonathan Griman, Dayvier Guevara, Henyerberth Mata, Oskar Moya, Anthoan Urbina, Kender Urbina, Estoyan Vargas.

Miranda: Gregori Berroterán, Cristopher Colmenares, Isaiacc Manchego, Juan Mariño, Enderson Sojo, Carlos Ponce.

Sucre: Jesús Alen, Euken Hidalgo, Rubén Marín, Jonathan Pino.

 

Preparación dentro y fuera de la cancha

 

Uno de los objetivos que se planteó la FVB a la hora de estructurar los módulos de evaluación de talento fue el diseño de un plan de trabajo que le permitiera a los jóvenes mejorar en todos los aspectos, dentro y fuera de la cancha: física y mentalmente, así como en su desarrollo integral.

Y la meta fue cumplida a lo largo del I Módulo. En el primer día, los jóvenes talentos recibieron las palabras de bienvenida de Hanthony Coello, presidente de la FVB, quien les explicó el propósito de este plan de trabajo.

“Nuestra misión es preparar a la generación de relevo para su venidero salto al nivel profesional del deporte, así como para afrontar los retos que esta etapa conlleva en sus vidas”, acotó Coello.

Posteriormente, todos los jóvenes fueron medidos y evaluados físicamente, para así establecer un punto de partida previo al inicio de las prácticas.

Dos charlas complementaron al trabajo en cancha:

Charla #1: Oswaldo Nárvaez, director de selecciones nacionales de la FVB.

Charla #2: ¿Cómo juega la selección nacional de mayores?

En el tabloncillo, el trabajo consistió en el repaso de los conceptos básicos de juego, así como en la ejecución de diversos sistemas y de un baloncesto en conjunto en el que se valoró la correcta toma de decisiones. El scouting fue un hábito previo a cada práctica, y el desarrollo del lanzamiento, la rutina para cerrar los entrenamientos.

“La realización de estos módulos es sumamente importante porque podemos ver todo el talento que tenemos en nuestro país. En el primer módulo fue evaluada la región centro-oriente. Evaluamos a 21 jugadores y el objetivo es conformar la mejor preselección posible. Estamos bastante contentos y satisfechos con el desenvolvimiento que han tenido los jugadores”, señaló el entrenador Ronald Guillén en el último día del I Módulo.

El profesor Guillén recalcó que los talentos han hecho un trabajo excelente, así como el cuerpo multidisciplinario que lo acompaña. Sin duda alguna, la disposición de aprender de cada uno de los jóvenes será clave para la trascendencia de estos módulos en el futuro a corto, mediano y largo plazo de todos ellos.

Además, Guillén también explicó cuál será la ruta a seguir posterior a la realización de todos los módulos de evaluación de talento: “Después de los módulos viene la etapa de observación de aquellos jugadores en los Juegos Deportivos Nacionales, que se realizarán a partir del 31 de enero. No es igual ver a los jugadores acá que en sus distintos estados. Allí veremos otro desenvolvimiento en la cancha. Esperamos que den todo por su estado. Ellos deben enfocarse en este objetivo inmediato”, concluyó.

 

Aprendizaje y unión: así lo vivieron los jóvenes

 

Los jóvenes talentos manifestaron su alegría por asistir a este módulo, el cual les ha permitido mejorar como jugadores en muchos aspectos. La unión entre los participantes ha hecho de la experiencia una para el recuerdo.

Rubén Marín (Sucre) analizó los principales aprendizajes que ha obtenido en el módulo, y también valoró al resto de sus compañeros: “He aprendido demasiado gracias al profesor Guillén: cómo correr la cancha, cómo ocupar los espacios, cómo desarrollarme en una posición distinta a la que suelo estar. He visto demasiado talento, hay mucho nivel en este módulo”.

El aprendizaje y el compañerismo fueron de la mano en cada momento. Así lo describió Oskar Moya (Distrito Capital): “Se nota el compañerismo, todos quieren aprender y seguir mejorando en todos los aspectos. Hemos hecho los tests de mediciones, envergadura, peso, salto horizontal y vertical”, agregó.

Bien lo resaltó el coach Guillén sobre el final de la última práctica: en estos módulos los jugadores aprenderán a jugar baloncesto. Osman Guilarte (Anzoátegui), el jugador más jóven del I Módulo, añadió a su universo de conocimientos principios claves en su desarrollo: “Hice cosas que no había hecho: aprendí a driblar más, a controlar el balón y a jugar más fuera de la pintura. El profesor Guillén me ha dado muchos consejos y mucho apoyo para seguir progresando como jugador”.

El módulo concluyó con una ronda de aplausos que reconoció el arduo trabajo realizado por cada uno de los presentes a lo largo de tres días. Y por supuesto, el lema que nos une a todos: “1, 2, 3, ¡Venezuela!”.

 

Redacción SNPD con

información de Comunicaciones FVB