
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y la plana mayor de la Central Obrera Boliviana (COB) instalaron este miércoles una mesa de negociación formal en la ciudad de La Paz. El encuentro busca desactivar las masivas protestas y bloqueos de carreteras que mantienen en jaque al país desde hace un mes y medio, cuya principal bandera ha sido la exigencia de renuncia del jefe de Estado.
La reunión bilateral comenzó a media tarde en las instalaciones del Banco Central de Bolivia (BCB), con la participación del primer mandatario y ocho de sus ministros de gabinete. Por la contraparte sindical, la delegación estuvo encabezada por el máximo dirigente minero, Mario Argollo, respaldado por representantes de los diferentes gremios afiliados.
Llamado a la reconciliación
Durante la apertura de la jornada, el presidente Paz destacó que la cita representa el inicio de un espacio de reconciliación nacional enmarcado en los mandatos constitucionales. El gobernante —quien asumió el cargo hace apenas siete meses— enfatizó que la estabilidad social no se construye mediante bloqueos ni afectando la convivencia entre ciudadanos, sino a través de consensos institucionales.
La convocatoria se concretó luego de que la COB presentara el pasado martes un pliego de peticiones orientado a lograr la pacificación del territorio. Ante este documento, el Ejecutivo respondió de manera inmediata con una invitación formal para iniciar las mesas de trabajo conjuntas.
Condiciones del sector obrero
Por su parte, el líder sindical Mario Argollo puntualizó que la asistencia de los trabajadores organizados demuestra la voluntad real de deponer las acciones de fuerza callejeras. No obstante, recordó al Ejecutivo que las movilizaciones reflejan un descontento social acumulado ante la falta de representatividad por parte de las autoridades públicas.
Para el sector obrero, el avance fluido de las mesas de negociación dependerá de dos requerimientos prioritarios: la liberación inmediata de los ciudadanos que resultaron detenidos en el marco de los disturbios y el respeto absoluto al fuero sindical de la dirigencia. Tras los pronunciamientos iniciales de ambas partes, las comisiones técnicas acordaron trasladar el debate hacia la sede de Gobierno.
Impacto de la paralización
La crisis boliviana, liderada conjuntamente por la COB y la Federación de Campesinos de La Paz, inició el pasado 6 de mayo con cercos viales que posteriormente sumaron el respaldo de organizaciones aliadas al expresidente Evo Morales. Aunque los campesinos paceños también remitieron una comunicación condicionando su participación a una amnistía presidencial, la fecha para este segundo encuentro aún no ha sido definida por el palacio gubernamental.
Hasta el momento, los 40 días de conflictividad han provocado serios problemas de desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos esenciales en las principales capitales del país. El balance oficial registra al menos 16 personas fallecidas, la mayoría debido a la imposibilidad de recibir atención médica a causa de las barricadas, mientras que los daños materiales en el aparato productivo ya se estiman en 2.760 millones de dólares.
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