Hablemos de salud mental: Nos cambió la vida

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Cuando hablamos de  salud mental, estamos hablando  de un estado de equilibrio entre un individuo y su entorno, lo cual incluye sus relaciones con los demás y con el ambiente, dando como resultado un adecuado nivel de funcionamiento familiar, social y laboral o académico, el cual se traduce en calidad de vida. Este constructo implica muchos aspectos como las emociones, la autoestima, las creencias,  la experiencia de vida,  la habilidad para manejar el estrés, y la tolerancia a las frustraciones, entre otros.

Desde el mismo momento de la concepción vamos recibiendo imformación la cual va construyendo nuestra forma de pensar y nuestra autovaloración, si fuimos concevidos desde el amor y el deseo de tener familia tendremos el terreno aborado para sentirnos bien, en el caso contrario, pués ya comenzamos a recibir información negativa, y asi va transcurriendo la vida, vamos recibiendo mensajes positivos o negativos y se va construyendo nuestra personalidad y nustros esquemas de pensamiento. Cada uno de nosotros experimenta impulsos inconscientes en procura de placer, los cuales luchan con las normas y principios morales, del equilibrio entre éstos surge la salud mental o en su defecto los trastornos mentales.

Actualmente, con la llegada de la Pandemia a nuestra comunidad además de las limitaciones de transporte que tenemos, nos ha cambiado la vida, estamos confinados, cambió la estructura de nuestra nuestras rutinas, muchos trabajan desde la casa, los niños no van a la escuela y los padres deben impartir las clases correspondientes sin estar preparados para ello. Esto ha generado muchos cambios, que pueden influir en la forma de relacionarnos con los demás, hay mayores exigencias, las cuales ademas se desbordan con la hiperinfación que vivimos, lo que se traduce en una mayor carga de estrés a los que llevan la responsabilidad del sostén familiar, y puede afectar la relación entre unos y otros si no lo manejamos adecuadamente, se requiere mucha tolerancia y empatía para mantentener el tan deseado equilibrio.

Está a prueba nuestra capacidad de adaptación, nuestra flexibilidad, la personas sanas se adaptan a los cambios y establecen mecanismos para mantener el equilibrio, muy por el contrario las personas rígidas e inflexibles se resisten al cambio, se tornan irritables, conflictivas y frustradas, chocando con quienes le rodean, afectando las relaciones interpersonales y  muy probablemente agrediendo a los más vulnerables (niños, adultos mayores, mujeres o cualquiera que dependa de él). Es de vital importancia adaptarnos a esta nueva forma de vivir, pués la pandemia no es cuestión de unos días, el Coronavirus llegó para quedarse y debemos aprender a convivir con él.

Debemos establecer filtros de información, recibir solo información calificada respecto a la pandemia, es cierto que ha causado muchas muertes, pero también es cierto que más del 80 % de las personas que se infectan sufren un cuadro viral leve o son asintomáticos y la mayoría de los que hacen afectación pulmonar o sistémica y amerita hospitalización son dados de alta por mejoría.  Es tiempo de prevención, sigamos las recomendaciones de higiene y evitemos los riesgos.

Levántese temprano, agradezca un nuevo día, regálese su mejor sonrisa, dese un baño y vistase como si va a trabajar fuera de casa, haga sus comidas dentro del tiempo habitualmente disponible para ello, nunca olvide el tiempo de socializar, el distanciamiento es físico, no social, hable con sus amigos, estblesca nuevas formas de comunicación, hagale sentir a los suyos cuanto les quiere, no olvide el ejercicio físico y siempre recuerde dejar un espacio para leer, ver una película o serie, jugar, o realizar pasatiempos como el crucigrama y el sudoku.

Especial atención a la comunicación en la familia, dentro de esta nueva realidad tal vez disponemos algo más de tiempo juntos, si nos dejamos llevar por las presiones a las que estamos siendo sometidos (por ej: riesgo de enfermar, alta demanda económica) es posible que estemos irritables y hostiles, lo cual puede generar roces y discusiones, así que evitemos engancharnos en las diferencias, promovamos la comunicación asertiva, expliquemos nuestro punto de vista sin subir el tono ni agredir al otro, procuremos las coincidencias que seguro son muchas más. La verdad es relativa, no es absoluta, es posible que una misma situación sea percibida de forma diametralmente opuesta por cada miembro de la familia, por ello es fundamental la escucha activa, empleemos el tiempo en escucharnos con calma, probablemente de esta forma lograremos acuerdos que redundaran en beneficios para el grupo familiar.

Mención aparte merecen todos los casos de Trastornos Mentales, los cuales ya en condiciones habituales pueden generar dificultades en las relaciones interpersonales, es muy importante que estos pacientes se encuentren en control y cumplan con su tratamiento y que el resto de la familia comprenda de que se trata y colabore en el cumplimiento del mismo.

La familia es el espacio social al que pertenecemos de hecho y por derecho y debe servir de sostén a cada uno de sus miembros, y funciona como un sistema en el que lo que le ocurre a uno afecta al otro. Construyamos una familia nutricia, que nos permita crecer cada día, disfrutar y dar lo mejor de cada uno de nosotros.

 

Dra. Nancy Rodríguez

Médico Psiquiatra

Asesor Familiar

 

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