Nairobi.- Más de 1.660 personas murieron de hambre desde el pasado febrero en el distrito ugandés de Kotido (noreste), donde persiste una intensa sequía desde hace dos años, informó este miércoles a Efe el presidente de ese distrito, Lote Paul Komol.

«Toda la región de Karamoja (donde se encuentra el distrito de Kotido) ha sido golpeada por el hambre. La situación es terrible. Estamos en una situación de emergencia», dijo Komol durante una conversación telefónica con Efe.

La ausencia de lluvias durante los últimos dos años ha impedido a los habitantes de Karamoja, la región más árida de Uganda, sacar adelante sus cultivos, indicó este líder local.

Asimismo, la inseguridad de la región, que empeoró a partir de 2018 con un recrudecimiento de los ataques de ladrones de ganado armados, hizo que muchos pastores perdiesen sus vacas, el principal método de subsistencia para las familias de Karamoja.

Según el presidente de Kotido, esta situación ha dejado a muchas personas en una situación «extremadamente vulnerable», cuando el precio de los alimentos básicos no ha parado de subir en los últimos meses por los efectos de la pandemia de coronavirus y la guerra en Ucrania.

«Esta mañana han llegado al distrito de Kotido cinco camiones llenos de alimentos y suministros humanitarios que supondrán un alivio para algunas personas en una situación límite, pero aún necesitamos mucho más», lamentó Komol.

Komol hizo un llamamiento tanto al Gobierno de Uganda como a la comunidad internacional para que «se mantengan al lado del pueblo de Karamoja» y entreguen a la región la asistencia humanitaria que necesita.

Con el 61 % de su población intentando vivir con menos de 1,25 dólares por día, Karamoja es la región más pobre de Uganda, según un documento del Gobierno ugandés realizado entre 2016 y 2017.

De acuerdo con el último informe de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC), una herramienta que clasifica la gravedad de las situaciones de seguridad alimentaria, seis de los ocho distritos de la región de Karamoja están en la fase de «crisis», la tercera más grave.

La IPC también alertó de un gran número de niños con desnutrición aguda, que debilita el sistema inmunológico de los que la padecen, poniéndolos en riesgo de enfermar y morir.

Si la desnutrición aguda no es tratada a tiempo, también puede alterar gravemente el desarrollo físico y cerebral de los niños.

Algunos países del este de África están siendo golpeadas por la peor sequía de los últimos cuarenta años, lo que está empujando a que unas 18,4 millones de personas sufran «hambre severa» en naciones como Somalia, Kenia o Etiopía, informó la ONU el pasado junio.

Este martes, el Comité Internacional de Rescate advirtió de que más de tres millones de personas pueden morir de hambre en los próximos meses en el este de África si no llega «financiación internacional urgente».

 

EFE

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