Imagen cedida por la policía italiana de la detención de Matteo Messina Denaro. EFE/EPA

Roma.- El hermano del juez antimafia Paolo Borsellino aseguró hoy a EFE que teme que el arresto este lunes de Matteo Messina Denaro, el capo principal de la Costa Nostra (la mafia siciliana) tras 30 años prófugo de la Justicia, «no haya sido una captura, sino una rendición».

«Más que darme satisfacción, me llena de amargura. Tengo la sospecha de que no ha sido una captura, sino de alguna manera una rendición y que exista una negociacion entre el Estado y la mafia», dijo Salvatore Borsellino sobre la detención del considerado «cerebro» tanto del atentado en el que murió su hermano Paolo, como el de su colega y amigo Giovanni Falcone.

Borsellino, que formó junto a Falcone la pareja de magistrados antimafia más simbólica de Italia, fue asesinado junto a cinco agentes de su escolta con un coche-bomba en Palermo el 19 de julio de 1992 en la conocida como la masacre de Vía d’Amelio.

Aunque Messina Denaro fue condenado a cadena perpetua por el atentado, la familia Borsellino está convencida de la complicidad del Estado en el asesinato, que se produjo, alegan, en un momento de connivencia con la sanguinaria Cosa Nostra, aunque Salvatore aseguró hoy que «sospecha» que «la negociación» continúa .

Borsellino, que lamentó que «hayan tenido que pasar 30 años para que esto se realizase», aseguró que teme que «el precio de la negociación» que ha permitido que hoy Messina Denaro esté en prisión sea «la abolición de la cadena ‘ostativa'», que no permite a los que la cumplen beneficios penitenciarios ni una revisión de la pena.

En su opinión, el arresto de Messina Denaro «no cambiará nada, como no cambió nada con la captura de (sus predecesores al frente de Cosa Nostra, Salvatore «Totó») Riina ni de (Bernardo) Provenzano. La mafia lamentablemente continuará existiendo independientemente de sus jefes».

Sobre el hecho de que se hayan tardado 30 años en capturarle, como ya ocurrió con Riiina y Provenzano, Bosellino fue tajante: «Esto quiere decir que hay complicidades en el Estado italiano con el crimen organizado, una negociación con criminales que ha sacrificado la vida hombres como Paolo Borsellino».

Insistió en que «los contactos de la mafia con el Estado siempre han existido en Italia y las negociaciones lamentablemente también», sin que importe la formación política en el Gobierno, porque «la mafia no tiene un partido, le da igual quien lo guié».

Borsellino explicó a EFE que ahora «el precio de esta negación es la abolición de la cadena perpetua ‘ostativa’ y la puesta en libertad de los hermanos Graviano sin colaborar con la jutsicia, eso es lo que Toto Riina pedia hace 30 años y hoy se realiza».

Los hermanos mafioso Giuseppe y Filippo Graviano se hicieron con el poder de Cosa Nostra en 1993, tras el arresto de Totó Riina por el asesinato, entre otros, de Falcone y Borsellino, y decidieron echar un pulso al Estado, fruto del cual perpetraron atentados en Florencia, Milán y Roma, además de otros muchos homicidios.

Arrestados el 27 de enero de 1994, los Graviano permanecen desde entonces en la cárcel.

Preguntado sobre si la detención de Messina Denaro cierra el círculo sobre las terribles matanzas mafiosas ocurridas en los años 90, Borsellino aseguró que «eso solo sucederá cuando sea devuelta por parte quien se la ha llevado la agenda roja de Paolo, que fue sustraída de su coche aún en llamas en via Amelio», donde falleció.

Salvatore Borsellino lidera desde hace años un movimiento denominado «Agenda Roja» que lucha porque reaparezca el volumen donde el juez Borsellino lo apuntaba todo, en particular tras el asesinato de Falcone, y que fue robada para «esconder la participación de personas que no pertenecían a la mafia».

La agenda roja de Borsellino «sería la caja negra de esas matanzas y es lo único que podría llevar a un cambio real», añadió el hermano del juez a EFE por telefono desde Milán (norte), adonde se marchó desde su Palermo natal muy joven en busca de las oportunidades que «la mafia negaba» a los sicilianos.

Messina Denaro fue arrestado este lunes en una clínica sanitaria privada en Palermo, la capital siciliana, a donde acudió para recibir tratamiento médico por un cáncer.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, viajó este lunes a la isla de Sicilia para celebrar la detención de Matteo Messina Denaro, un hito por el que propondrá que el 16 de enero sea festivo en Italia para recordar a aquellos que «sacrifican su existencia» en la lucha contra la mafia.