El secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), el español Mariano Jabonero. EFE/ Fernando Villar

Potenciar la educación a lo largo de la vida como «derecho fundamental» y acabar con el analfabetismo, que afecta a 27,5 millones de personas en Latinoamérica, son prioridades de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) con motivo del Día Internacional de la Educación, que se celebra este martes.

Con el lema este año de «Invertir en las personas, priorizar la educación», la ONU alerta de que 771 millones de adultos son analfabetos en el mundo. De estos, 15,1 millones de hombres y 12,4 millones de mujeres son latinoamericanos.

Así, en un comunicado, la OEI para la Educación, la Ciencia y la Cultura reafirma la importancia de invertir en educación «promoviendo las alianzas público-privadas, la cooperación internacional y la implicación de la sociedad civil».

«En una región como Iberoamérica, que avanza hacia la alfabetización universal de la primera infancia y que supera ya los 30 millones de estudiantes universitarios (…), aún es necesario potenciar la educación y alfabetización de personas adultas en condiciones de vulnerabilidad tanto en zonas rurales como urbanas», incide la OEI.

Esta es una deuda «aún pendiente» con la región, sobre todo, después de la crisis del coronavirus, que evidenció la brecha digital y educativa presente en todos los niveles.

En el caso de la población indígena adulta de América Latina, recuerda la OEI, pueden detectarse aún «bajos logros educativos».

Casi el 70 % ha logrado culminar la enseñanza primaria, mientras que apenas la mitad ha alcanzado los estudios de secundaria básica, y poco más del 30 % ha llegado a completar el bachillerato, según el estudio «La encrucijada de la educación en América Latina y el Caribe. Informe regional de monitoreo ODS4-Educación 2030 de la Unesco».

«Desde la OEI hacemos un llamamiento para aunar esfuerzos regionales que conduzcan a la inversión de más recursos en programas y acciones educativas a lo largo de la vida», incide el secretario general de la OEI, Mariano Jabonero.

Argumenta que la formación en todas las etapas de la vida es una «oportunidad fundamental para reducir las desigualdades, promover la inclusión y apostar por el desarrollo humano pleno» de los iberoamericanos.

La OEI ha centrado sus esfuerzos en reafirmar la idea de la educación a lo largo de la vida en Iberoamérica, concepto que comienza a desarrollarse en las políticas públicas de la región, pero aún con importantes retos para su puesta en práctica, según el comunicado.

Para ello, la organización participa en foros internacionales de relevancia como la Conferencia Internacional de Educación de Adultos (CONFINTEA), donde vela por resaltar el valor del aprendizaje permanente como motor de desarrollo y equidad en Iberoamérica.