Ciudad Guayana.- Trabajador de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) denuncia que la estatal y la Inspectoría del Trabajo Alfredo Maneiro están violando su derecho al trabajo. 

Pedro Martínez contactó a Soy Nueva Prensa para manifestar que fue despedido hace seis meses de la empresa CVG (casa matriz) «de manera injustificada».

Desde entonces, interpuso una solicitud de reenganche ante la inspectoría de trabajo Alfredo Maneiro de Puerto Ordaz, de la que todavía no tiene respuesta.

Según la Ley Orgánica del Trabajo, el Inspector o Inspectora del Trabajo examinará la denuncia dentro de los dos días hábiles siguientes a su presentación. Sin embargo, hasta los momentos no ha recibido respuesta por parte de los funcionarios.

El trabajador dice que ha recurrido en innumerables oportunidades buscando solución a sucaso y no ha sido escuchado.

«La funcionaria Katherine Mota, quien es inspectora encargada de llevar los casos de las empresas básicas, reside en Maturín, y tiene aproximadamente siete meses que no viene a la oficina de Puerto Ordaz, según empleados de la propia inspectoría. Por lo tanto, los casos sin resolver están engavetados sin solución para los trabajadores afectados», narra el trabajador.

Asimismo, alega que él intentó hablar directamente con el director Alfredo Spooner, sin embargo fue imposible, ya que «nunca se encuentra en su lugar de trabajo y no hay quien atienda los casos», agrega.

Pedro Martínez manifiesta que logró obtener el número telefónico del señor Spooner a quien le ha enviado varios mensajes por Whatsapp y que según ha leído, pero no ha contestado.

También le ha enviado varios mensajes al ministro del trabajo José Ramón Rivero, «pero ni siquiera se ha dignado en responder», subraya.

Por esta razón hace un llamado a las instituciones correspondiente a que cumplan con sus obligaciones de atender las denuncias de los trabajadores, «ya que para eso están en sus cargos», manifiesta.

«La justica laboral no se está cumpliendo por parte de los organismos correspondientes, mientras que los trabajadores están desamparados y sufriendo las penurias de una mala gestión», sostiene el trabajador.

Martínez hace un exhorto a que sea escuchada su situación, ya que es un padre de familia y tiene derecho al trabajo para brindarle una mejor calidad de vida.