Aún, persisten dos kioscos de periódicos en Puerto Ordaz, uno en la carrera Upata y otro en la vía Caracas. Foto: Níger

Puerto Ordaz.-En muchas esquinas de calles y avenidas de la ciudad, se encuentran esas estructuras de metales, algunas, aún con esos grandes letreros y nombres de los periódicos que distribuían, igual revistas, semanarios y otros medios impresos, incluyendo novelas y cuentos.

Los pequeños kioscos son ahora, referencias de lo que en una oportunidad eran las noticias en papel; “muy distintas a las que leemos en digital. Ahora, los medios de comunicación se volvieron selectivos. Llegan a un solo grupo, a aquellos que tienen teléfonos inteligentes, a los que pueden pagar internet y tener una computadora en su casa”, expresó José Gregorio Gudiño.

El viandante dijo: “muchos años atrás, podía darme el lujo de comprar todos los diarios y comparar las noticias, e incluso, criticar la línea editorial de cada medio, ahora, me entero de lo que pasa en el país y el mundo, cuando las cableras me lo permiten, si hay señal, entonces solo puede ver las noticias de Venezolana de Televisión, Televen, Venevisión y Globovisión, los demás medios no se pueden ver”.

Amor y Paz

Amor y Paz, es uno de los puestos de periódicos y revistas que aún sobrevive en Puerto Ordaz, su dueño, Eduardo Mata, llegó a Ciudad Guayana en 1962 a trabajar en la Lavandería El Cambio que estaba en la vía Caracas, cerca del edifico en donde, anteriormente funcionaba una sede del Banco Caroní.

Luego decidió trabajar por su propia cuenta y montó su negocio. Comenzó a vender y cambiar novelas del Lejano Oeste, Jazmín, Julia, Bianca, Deseo y otras populares de la lectura romántica.

Sigue, después de 40 años en el negocio, ubicado en la vía Caracas, adyacente al hotel Embajador. Explicó que aún tiene clientes que continúan con la lectura de las historias románticas.

A pesar que todas las casas editoriales del país, apagaron sus rotativas y el papel periódico dejó de circular, no quiso tocar el tema de la crisis, mucho menos opinar, culpó al bloqueo económico de su desgracia.

Eduardo Mata, tiene muchos años en este sitio, su puesto se convierte en un lugar de tertulia; eso si, no puedes hablar mal del Gobierno. Fotos: Níger

Kiosco Carrera Upata

Elena, no baja la Santamaría del Kiosco Carrera Upata, frente al Hotel Tepuy,  “es mi vida. No puedo estar en mi casa”, expresó con la voz un poco apagada cuando la abordé.

Es de nacionalidad argentina, llegó a Venezuela muy joven, se casó con un ciudadano colombiano. No tiene pensado irse del país, “tengo mucho que agradecerle a Venezuela, soy tan venezolana como cualquier otro”.

Recibe las devoluciones del diario El Progreso, “la gente busca papel periódico para los perritos”, acotó.

Las revistas que exhibe son ediciones viejas. Aunque, canjea y “papel impreso, aún llega la Gaceta Hípica. Este año, no ha llegado el nuevo número, muchas personas la piden”.

Antes, vendían los diarios, locales, regionales y nacionales. A primera hora de la mañana, la gente acudía al negocio. Los periódicos se acaban rápido, “eran otros tiempos”.

Elena, tuvo que incursionar en la venta de alimentos, como aceite comestible, salsas, crema dental y otros productos.Elena, llegó a Venezuela, muy joven, dice que le debe mucho al país y no tiene planes de irse. Foto: Níger

El Mocho Pérez

Un puesto privilegiado para aquel entonces, “en el negocio del Mocho Pérez, coincidían figuras importantes de la ciudad. Estaba cerca de la CANTV, en las mañanas se generaba una tertulia de las noticias más importantes, era una rutina de la gente”, acotó Evelio Lucero, cronista de la ciudad.

Los momentos mozos de Puerto Ordaz, comenzaron en el Centro Cívico, dice el cronista que había una librería, en dicho negocio dejaban todos los periódicos, después del crecimiento de la ciudad empezaron a florecer los kioscos de periódicos y revistas.

Lucero, recuerda con nostalgias esos tiempos. El Centro Cívico, era un punto de encuentro de nacionales y extranjeros; además, de la librería, había un cine, farmacia, barbería, hotel, tienda de ropa y otros locales.Estructuras de metales que en un tiempo, eran visitadas por los fieles lectores de los diarios, locales, regionales, nacionales e internacionales. Foto: Níger

Bladimir Martínez Ladera
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