La inerrancia de la Biblia

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 La semana pasada concluía mi artículo, con la necesidad que teníamos los cristianos, de prepararnos en el conocimiento de la Sagrada Escritura y de la doctrina Social de la Iglesia, para poder actuar de acuerdo a los criterios de DIOS y no de nuestros propios criterios.

Esta semana pude comprobar una vez más, nuestras falencias en cuanto al gran significado que tiene la Palabra de Dios, presente en la Sagrada Escritura, para la comunidad cristiana.

 El caso es que, un gran amigo y hermano en Cristo, escribió en una de las redes sociales su disgusto por haber tenido una discusión con unas hermanas de unos grupos apostólicos de su parroquia, las cuales le habían dicho que en la Biblia existían muchos errores teológicos, y él se sintió muy mal, solo atinando a decir que él dudaba de eso.

Luego uno de sus contactos comentaba que esos errores se debían a que el imperio romano, habían mandado a traducir la Biblia al latín donde se decía que la mamá de nuestro Señor Jesucristo, era virgen y eso no era verdad, por lo que el recomendaba que se consultara los textos originales que estaban escritos en hebreo y allí verían los cristianos todos los errores que tenían nuestros textos sagrados.

 Estos hechos me permiten afirmar, que, la Palabra de Dios, como regla de fe y práctica, siempre está bajo ataque y lo estará hasta el final de los tiempos, porque a la mayoría de los hombres le parece anticuado lo que Dios dice, ya que el enemigo siempre ha intentado convencer al hombre que lo que Dios dice no es cierto.

Y por eso vemos muchas afirmaciones erróneas al respecto, algunas por desconocimientos y otras inducidas por el enemigo del plan de Salvación de Dios.

 A partir de este artículo centraremos nuestra atención en tratar de compartir las enseñanzas que a lo largo de la historia Dios, nos ha dejado en la Sagrada Escritura y que de alguna manera el Magisterio de la Iglesia a tratado de explicar, en atención a su gran misión de ser depositaria de la fe.

Eso es lo que está plasmado en la Constitución Dogmática Dei Verbum, que es un documento del Concilio Vaticano II, la cual recoge de manera sucinta las indicaciones pastorales y teológicas que los cristianos católicos debemos de tener en cuenta a la hora de confrontarnos con los textos bíblicos.

 Dado a que el tema que me motivó a escribir este artículo fueron las dudas sobre las verdades que nos enseña la Biblia, comenzaré resaltando la inerrancia de la Biblia, que, en la teología cristiana, es una doctrina que consiste básicamente en la ausencia de errores o de fallas en las Sagradas Escrituras, que, al ser Inspiradas por Dios, siempre dicen la verdad, y no se equivocan.

La Biblia no solo es precisa en asuntos de fe y práctica, sino que es precisa y sin error con respecto a cualquier afirmación. Tal como lo expresa el numeral 11, de la Dei Verbum: «los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para nuestra salvación».

Por Luis Ramón Perdomo Torres

([email protected]) Twitter: @lurapeto