Las cinco barreras que impiden tu éxito

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Conócelas, compréndelas y derríbalas

Si eres de los que sueña en grande, tiene maravillosas ideas, que escribe y cuenta a otros pero que no ejecuta, seguramente hay barreras a nivel inconsciente, que te están impidiendo actuar y conectar con tu éxito.

Yo me comportaba así, soñaba, hablaba, escribía, lo compartía con otros pero no era consecuente con mis acciones.

Detectar las barreras que me impedían dar el paso para accionar y concretar me ha ayudado mucho, acá te voy a contar un poco acerca de lo que pude detectar en mi a ver si te identificas:

1. Miedo al éxito: Esto parece absurdo para quienes sueñan con tener éxito, yo era una, si, es totalmente incongruente tener miedo a tu propio sueño, pero ocurre. Pasa que queremos lograr mucho pero no queremos perder en el camino lo que hasta ahora nos hace sentir bien, no necesariamente plenos y felices, pero nos hace sentir cómodos y agradados.

Ejemplo: tiempo de ocio, tiempo en familia, tiempo con amigos, tu relación de pareja, tu relación familiar, etc.

No queremos soltar la persona que hoy somos ni lo que tenemos pero si queremos convertirnos en alguien más exitoso, más próspero, más reconocido o lo que sea.
¿Demasiado incongruente, cierto?.

2. Miedo al fracaso: Este es un matador de sueños y se debe al enfoque hacia lo negativo que prevalece en la mayoría de los seres humanos, ya sabes que no eres el único o la única que ha sido víctima de este miedo, pues es más fácil pensar mal y quedarte paralizado que pensar en estrategias que te inviten a la acción, ahora, tienes que saber que tu miedo tiene una intención positiva, busca cuidarte de la decepción de no lograr eso que añoras y se disfraza de postergación, evasión y exceso dilatación, si esto te ocurre entonces es necesario revisar las ideas limitantes que sustentan tu miedo.

3. Miedo a equivocarse: Este esta íntimamente con el miedo al fracaso, puesto que nos hemos colocado estándares tan altos y en ocasiones inalcanzables, solo para demostrar cuanto valemos, creemos que nuestro valor está en lo que hacemos y no en quienes somos, así que tememos equivocarnos, puesto que ese sería el principal indicador de que no sirves, de que no vales. Claro, esto no es así, en lo absoluto, solo es una distorsión producto de tu miedo al rechazo y al juicio de otros.

Que diferente seria si en vez de ver la equivocación como una limitación la pudiésemos ver como una oportunidad de aprendizaje.

4. Exceso de perfeccionismo: ¿Te ha pasado que nunca estás listo para sacar algo, para mostrar algo o hacer algo porque le falta algo? Aún no es perfecto, aún no está como quieres. Le temes tanto a la crítica y necesitas tanto de la aprobación de otros que sigues sin atreverte a dar ese paso, por ese miedo al juicio negativo de parte de terceros, ese que dirán que hace que subestimes tu talento y también tu propósito.

Es momento de avanzar, de hacer lo que haya que hacer porque todo proceso y todo producto es mejorable, pero debes permitir que el feedback de otros te muestre el camino.

5. Frustración acelerada: Esa forma tan acelerada en la que vivimos está causando estragos, ese afán de siempre ir a las carreras nos hace creer que aprender e incorporar nuevas formas de hacer las cosas, tiene que ser rápido, sencillo y con resultados inmediatos, pero al meternos en el paquete nos damos cuenta que ni es rápido, ni es sencillo, ni los resultados son inmediatos y aquí llega la frustración.

Entonces, abandonas el sueño y por consiguiente las acciones que podían llevar a concretarlo. Realmente necesitamos entrenar nuestro músculo emocional para poder integrar valores como la paciencia, la perseverancia, el esfuerzo y el aprendizaje, que son vitales para trabajar y lograr eso que quieres.

Ten calma, la frustración es producto de tu ansiedad, de tu exceso de futuro y la falta de enfoque en tus acciones de hoy.

Un día a la vez, una hora a la vez, un minuto a la vez, un paso a la vez.

Todo estará bien.

Hoy te pido que identifiques en ti esas barreras que te están alejando cada día más de tus objetivos, de tus metas, de tus sueños, de encontrar y cumplir tu propósito.

Todo lo que acabo de definir, es producto de tu ego, que busca cuidarte pero más allá de eso, lo que está logrando es perjudicarte.

Dile adiós a tu ego
Dile adiós a tu miedo
Dile adiós a la perfección
Dile adiós a la postergación
Dile adiós a la frustración

Y dale paso a la fe en Dios, a la confianza en ti [email protected], a la paciencia, a los objetivos claros, a la perseverancia, a la visión y a la acción y te darás cuenta como poco a poco le das la espalda a esos grandes temores que hoy parecen más fuertes y poderosos que tu, pero en realidad solo viven en tu mente y tú eres mucho más que tu mente.

Eres cuerpo, eres mente, eres espíritu, eres esencia viva que emana una energía poderosa capaz de lograr grandes cosas.

Con amor,

 

Coach Bárbara Ortega

@Coachbarbaraortega