La lactancia materna beneficia a los niños y mantiene sanos
Yessika Muñoz

Ciudad Guayana.- Es conveniente considerar todos beneficios que aporta la leche materna tanto para el niño como para madre.

Es que la leche materna previene la malnutrición, además es la mejor manera de garantizar a los lactantes una vida saludable y crear patrones afectivos entre la madre y su hijo.

Por esta razón, es importante crear conciencia sobre los favores que brindan la lactancia materna a los seres humanos.

Ingerir este alimento natural contiene beneficios múltiples, posee todos los elementos necesarios para que el bebé pueda evolucionar y desarrollarse de manera satisfactoria, afirma la pediatra Dorka Lyon.

De modo que la leche materna cubre sus necesidades en cuanto a nutrientes, es decir, es el único alimento que contiene lo que el bebé necesita en cada momento de su desarrollo.

 “Dependiendo de la edad del bebé, se va modificando de acuerdo a sus necesidades. Son nutrientes que no la va a sustituir ninguna otra fórmula; la leche materna aporta hierro, prebióticos, sustancias bioactivas, y nutrientes en cantidades adecuadas como carbohidratos, grasas  y proteínas que no le va a hacer daño a los niños”, indica la pediatra Lyon.

Por lo tanto, es un alimento funcional y lo más indicado para el bebé; sin dejar de lado que no posee costo alguno.

“Es una fórmula que nos dio la naturaleza para alimentar a nuestros bebés de manera directa. A lo que se le suma la poca posibilidad que se pueda generar algún tipo de contaminación y no tiene ningún tipo de costo y lo que es algo ventajoso en estos tiempos”, añade la especialista.

La galena explica que la leche materna se destaca por contener inmunoglobulina, que son las sustancias que protege al lactante de infecciones y que en un futuro pueda desarrollar enfermedades de tipo endocrinas y metabólicas.

En otras palabras posee encimas muy beneficiosas para el niño muy contrario al efecto de la leche de vaca.

“La leche de vaca tiene proteínas que pueden ser perjudiciales para el bebé, no se descarta micro hemorragias a través de la mucosa digestiva algo que no genera la lactancia materna”, acota.

Por esto la leche de vaca es contraindicada para niños menores de un año porque les provoca problemas digestivos.

Resultados de la lactancia materna

Una de las características que se evidencia en un niño que es amamantado y, el que no, es su apariencia física.

Así lo certifica Lyon, “en pocos meses se puede ver un niño con una piel hermosa, rozagante, peso adecuado, desarrolla habilidades motora y cognitivas que se pueden diferenciar con niños que no han sido beneficiados con lactancia materna”.  

Según el criterio de la doctora a simple vista se puede evidenciar cuando un paciente es alimentado de leche materna de forma exclusiva y de los que solo son sustentados con fórmulas artificiales.

Asimismo explica que las ventajas entre fórmulas y leche materna, es que la primera puede originar en algunos niños problemas alérgicos, respiratorios, diarreas y dermatitis.  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la lactancia sea exclusiva, es decir, sin ningún otro alimento desde que nace el niño hasta los seis meses de vida, recuerda Lyon.

Hay alimentaciones alternas o combinadas, es decir, lactancia materna con fórmulas, pero lo ideal es lo exclusiva recomienda Lyon.

Luego de haber cumplido los seis meses se puede introducir los alimentos sólidos, conocida como la alimentación continua.

“Eso se realiza de forma individual, cada paciente tiene una tolerancia con ciertos alimentos como cereales, frutas y algunas proteínas. Habrá pacientes que podemos esperar un poco y otros se tendrá la necesidad de adelantar por ciertas condiciones”, puntualiza. 

Beneficios para la madre

De acuerdo con lo explicado por Lyon la madre que practica  la lactancia materna crea un vínculo de apego entre la mamá y el hijo.

Además “se ha demostrado que la lactancia materna disminuye el cáncer de mama, genera un estado de salud emocional importante en la madre y reduce su peso”.

También es importante que la madre mantenga una dieta balanceada durante el embarazo y etapa de lactancia.

Sobre todo debe consumir muchos líquidos, alimentos ricos en calcio, hierro “porque la madre le va a estar aportando todos estos nutrientes al niño y puede quedar en déficit”, resalta Lyon.

Por esta causa se recomienda evitar en la medida de lo posible ciertas cantidades de azúcares, sales, grasas, enlatados, embutidos, bebidas gaseosas y mariscos. 

En relación a la producción de leche materna la doctora dice que “las mamás deben saber a medida que el bebé se apegue al seno se estimula la producción, si no es así, el organismo comenzará a detectar niveles bajo de demanda y se termina la producción”.

En este aspecto la pediatra exhorta a las mujeres que practiquen la lactancia y que no pierdan la paciencia sobre todo en los primeros días, porque inicialmente es difícil  y doloroso, pero solo unos días mientras sale el pezón.

De igual forma aconseja revisar la técnica y posición para amantar.

“A larga no se arrepentirá porque el acto de amamantar genera apego con el bebé, es una conexión muy difícil de dejar”, concluye Lyon.