Lezama
El dirigente opositor y exalcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledezma habla durante la presentación de su libro "Carlos Andrés Pérez, el presidente que murió dos veces" (Editorial Almuzara, 2022) hoy, en el Museo Americano de la Diáspora Cubana en Miami, Florida (EEUU). EFE/ Giorgio Viera

Miami.-El dirigente opositor y exalcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledezma dijo que está a favor del diálogo como medio de resolver crisis, pero no del que han reanudado el Gobierno y la oposición de Venezuela, porque está «envenenado».

«Es un diálogo manipulado por la tiranía a su antojo», subrayó Ledezma, quien lidera la Alianza Bravo Pueblo, vive exiliado en España y está de visita en Miami para presentar este martes su nuevo libro, «Carlos Andrés Pérez: el presidente que murió dos veces».

Horas antes del evento organizado por el Instituto Interamericano para la Democracia, Ledezma dijo a EFE que es «absolutamente falso» que quienes critican el diálogo reanudado en México sean «reticentes a una salida pacífica» en Venezuela.

«El diálogo es como el pan o las arepas, a todos nos gustan, pero este está envenenado», dijo.

El exalcalde recordó que los diálogos Gobierno-oposición comenzaron cuando Hugo Chávez era presidente (1999-2013) y ya ha habido una docena sin que «la libertad haya regresado» a su país.

Con Nicolás Maduro en la Presidencia (desde 2013) y mediadores como la Iglesia católica o Noruega, esas tentativas «han sido un desastre para la lucha por la libertad», aseveró.

El diálogo, que había sido interrumpido unilateralmente por el Gobierno venezolano en 2021 tras la extradición a EE.UU. desde Cabo Verde del empresario colombiano Alex Saab, considerado un testaferro de Maduro y acusado por la justicia estadounidense de lavado de dinero, se reanudó la semana pasada.

El pasado sábado ambas partes firmaron un acuerdo para canalizar 3.000 millones de dólares de recursos que el país tiene bloqueados en el sistema financiero internacional a través de un fondo fiduciario que diseñará y ejecutará la ONU para asistir a venezolanos en extrema pobreza en un plan de tres años.