Los videojuegos más raros del mundo sí que nos dejan desconcertados, porque a pesar de que algunos son divertidos y otros son malísimos, nos preguntamos en qué habrán estado pensando o qué habrán estado fumando sus creadores cuando se les ocurrieron semejantes ideas.

A propósito del recién lanzado tráiler fake de un videojuego basado en la serie “Seinfeld” (sí, como lo leíste, existe el proyecto de un juego con Jerry, George, Kramer, Elaine y compañía), hicimos una lista de esos juegos raros para que los busques por si ya te aburriste de los mismos de siempre (por cierto, recuerda no ser nunca como George Constanza, a quien ya te advertimos aquí no imitar)

El top de los videojuegos más raros:

Sinfield

No, aún no tenemos un videojuego sobre Seinfeld (una de las series clásicas que vale la pena volver a ver) propiamente, pero sí una aventura de terror con múltiples referencias al Nueva York noventero donde se desarrolló la serie, además de guiños a personajes clásicos del programa y a bromas que los fans entenderán perfectamente (como el Festivus, por ejemplo).

Este extraño videojuego (que hasta dudábamos un poco que existiera), muestra a un personaje llamado Donathan que es un bebé en el cuerpo de un rudo adulto, y sus tribulaciones en un en un ambiente post-apocalíptico: se supone estará disponible pronto para el PS5. Si salen el nazi de la sopa o el chico burbuja, cuenten con nosotros.

Curtain

Un juego indie basado en las relaciones personales auto-destructivas y el abuso sentimental, ¿qué podría salir mal? Bueno, si lo tuyo es “Mario Kart”, definitivamente no te gustará y sí, lo verás  rarísimo, pero si quieres vivir una aventura diferente (y con temática LGBT) que trate sobre conflictos sentimentales y violencia, sin duda valorarás este videojuego que relata la vida de Ally, una chica  que toca en un grupo de punk y que se enamora de la impulsiva Kaci. Además, lo puedes descargar casi gratis (pagas lo que quieras por él) en la página de Dreamfeel, la desarrolladora del juego.

The Stanley Parable

Una auténtica pesadilla Godinez, que trata sobre Stanley, el clásico oficinista que se la pasa escribiendo comandos extraños en su computadora (y no sabemos el porqué), hasta que algo sucede y ahí entra en escena el jugador y Stanley es decir, tú comienza recorrer el edificio corporativo en busca de respuestas (apostamos que los de RH son los responsables), todo, mientras una voz en off narra todo lo que hace. Algunas reseñas describen a este juego lanzado en 2011, como “un extraño drama interactivo adictivo” y no podríamos estar más de acuerdo.