Caracas.- El economista y profesor universitario, Luis Crespo, considera que el reciente aumento de salario mínimo podría convertirse en «sal y agua» si el Estado venezolano no toma correctivos urgentes en las políticas económicas implementadas en el país. 

Durante una entrevista en Globovisión, Crespo recordó que detrás de un aumento salarial existe un plan tributario, tarifas de servicios y todo un conjunto de medidas que podrían lograr la pulverización de este nuevo ajuste, si no evalúan las políticas salariales ni la metodología para su determinación. 

«La economía ha sido muy afectada por la política que se ha impuesto en el país en los últimos años: excesivos controles…Así como aspiramos se discuta la metodología del salario, también aspiramos que se discuta la política salarial y no se cometa el mismo error de ir imponiendo decretos de salarios al margen de una política inclusiva, como lo vivimos en 2014», expresó el economista. 

Para Crespo, nuevamente los trabajadores venezolanos, sobre todo los del sector público, jubilados y pensionados, fueron engañados y víctimas de un argumento de agitación política al quedar sin efecto el anclaje al petro del nuevo salario.

De acuerdo con la Gaceta Oficial N° 6.691, el salario mínimo que entró en vigencia el 15 de marzo de 2022, se estableció en 130 bolívares, más 45 bolívares por un bono de alimentación, que no incide en prestaciones sociales. 

«Desde el 3 de marzo los venezolanos estuvimos inquietos sobre anuncios de ajuste salarial, se utilizaron varias premisas y se generó el debate, pero lo cierto es que en la publicación de la Gaceta nuevamente ese criterio que se le ha ofrecido al trabajador, de anclar el salario al petro no se cumple, es más un argumento de agitación política. Ahora, con respecto a si alcanza o no, podríamos preguntarnos, ¿Quién vive con 29 dólares al mes o 1 dolar diario?», cuestionó el entrevistado.

Crespo insistió en que el poder adquisitivo del venezolano es muy limitado y aun con este nuevo ajuste, apenas podría pagar un 7 % u 8 % de lo que representa la canasta básica alimentaria familiar. 

«Es fundamental dejar claro que Venezuela necesita discutir una metodología de reconstrucción del salario, allí el diálogo político, social, con los trabajadores, es fundamental. Este debate debe construirse en una discusión amplia, vinculada al modelo de desarrollo y políticas económicas», recalcó. 

El economista reitera que el venezolano sigue en un escenario económico pulverizado y con este ajuste «están pasando de la miseria a la pobreza extrema». 

«Yo pudiera decir que la gente va a comer tres días más con este salario, porque de resto, el poder de compra es muy limitado. Venimos de años con un salario destruido, pero si lo vemos en términos concretos, qué significan 28 dólares: un kilo de carne, cartón de huevos…tres o cuatro días más de comida», dijo Crespo haciendo hincapié en que así percibe el escenario del trabajador público, pensionado y jubilado. «En el sector privado, la realidad es otra», añade. 

Aun así, Luis Crespo se suma a las voces de especialistas y economistas que vislumbran una mejoría económica en el país, «al menos que hayan cambios bruscos», subraya. Reconoce que la dolarización transaccional en el país trajo un escenario favorable para diversos sectores. 

Elías Rivas