
Las fuerzas del orden detuvieron a 1.435 personas en Francia durante las manifestaciones del sábado, según indicó este lunes el ministro del Interior, Laurent Núñez.
El funcionario destacó en el canal BFMTV que la jornada transcurrió sin incidentes graves en comparación con la semana anterior.
Núñez actualizó las cifras de arrestos y señaló 267 heridos entre los policías y gendarmes, además de unos 150 entre los manifestantes, incluidos tres casos graves en Toulouse, Reims y Clermont-Ferrand.
Ante las críticas por una supuesta fuerza desproporcionada, el ministro defendió la actuación policial en un contexto de extrema violencia y anunció que la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) investigará todos los casos graves.
Contención policial y restricciones
El ministro insistió en que detectaron un alto nivel de agresividad contra los agentes, vinculado a grupos de ultraizquierda, aunque esta vez la policía logró contenerlos mediante controles de flujo que permitieron confiscar armas como morteros y cuchillos. De hecho, un centenar de personas las arrestaron por portar armas u objetos peligrosos.
Otra medida clave para controlar la violencia fue prohibir las protestas en los centros urbanos. Al ser consultado sobre si esta restricción se repetirá el sábado 30, Núñez respondió que los prefectos evaluarán cada caso según la situación en el terreno, y admitió que teme nuevos incidentes para la próxima convocatoria.
El dispositivo de seguridad movilizó a 70.000 policías y gendarmes en todo el país, 10.000 más que la semana previa.
Asimismo, el ministro confirmó la continuidad de una decena de toques de queda nocturnos fijados por los prefectos y los alcaldes, y avanzó nuevas protestas para el día 30, seguidas de una huelga general sindical el 5 de noviembre, tras unas marchas masivas que congregaron a 410.000 personas según la policía y a 800.000 según los convocantes.
Acciones contra grupos de extremaderecha
Por otro lado, Núñez confirmó que detectaron llamamientos de grupúsculos de ultraderecha que planeaban atacar a sectores de ultraizquierda y proteger comercios ante posibles saqueos, tras los 3.000 registrados el sábado 17.
Desmintió los rumores de protección policial a estos grupos, aseguró que los agentes frenaron los enfrentamientos y citó el arresto de 11 personas en Niza, cuyo proceso judicial podría derivar en la disolución administrativa de sus organizaciones.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









