La activista es madre de dos hijos y estudiante de un doctorado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Leeds de Inglaterra/ Foto referencial cortesía DW

El nombre de Salma al-Shehab se hizo conocido a nivel mundial, después de que un tribunal de Arabia Saudita la condenara a 34 años de cárcel, asegurando que su intención era «alterar el orden público» por tan solo tuitear sobre la equidad de género. 

Al-Shehab mantuvo una presencia activa en la red social Twitter a favor de los Derechos a las Mujeres, en especial a favor de la activista saudí Loujain al-Hathloul, quien compartía la misma causa y fue detenida en el 2018 y liberada en el 2021. 

La noticia sorprende aún más porque la cuenta de Twitter de Salma al-Shehab tan solo tiene 2.600 seguidores. Créditos: GCHR

Nuevamente, la activista saudí fue arrestada el 15 de enero del 2021 cuando viajó a Arabia Saudita para vacacionar con su familia. Tras ser detenida, sufrió de malos tratos y un transcurso de nueve meses de extensa investigación. 

El juicio inició de la mano del Tribunal Penal Especializado, el cual se encargaba de juzgar a las organizaciones terroristas, pero fue usado mayormente para sentenciar a defensores de Derechos Humanos. Sin permitírsele contratar a un abogado en esa oportunidad, fue condenada a seis años de prisión en el 2021. 

No obstante, el 9 de agosto del 2022, la Cámara de Apelaciones en lo Penal Especializado, la sentenció a 34 años de cárcel, con prohibición a viajar por casi el mismo período tras cumplir su condena. 

De acuerdo con Gulf Center for Human Rights (GCHR) El Centro del Golfo para los Derechos Humanos, los cargos de los que fue acusada incluyen:  «desestabilizar la seguridad de la sociedad y la estabilidad del Estado», «propagar sedición», ««brindar ayuda a quienes buscan perturbar el orden público» y «difundir rumores falsos y maliciosos en Twitter». 

Amnistía Internacional

Según sostuvo Diana Semaan, directora adjunta en funciones de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte, «para empezar, Salma al-Shehab no debería haber sido declarada culpable, pero aumentar su condena de seis a 34 años tras un juicio sin las debidas garantías muestra la intención de las autoridades de utilizar su caso con fines ejemplarizantes en su implacable campaña de represión de la libertad de expresión».