Una religiosa reacciona junto a adultos mayores en la casa asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados este viernes, en el Callao (Perú). Hasta hace unas semanas la idea de recibir "al papa peruano" no estaba ni en la imaginación de los residentes y trabajadoras de esta humilde casa de acogida de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, ubicada en el corazón del Callao, la provincia portuaria situada junto a Lima, uno de los puntos con mayor índice de criminalidad del país andino. EFE/ Paolo Aguilar

«Nunca pensé que fuéramos a tener un papa peruano y menos que viniera a mi casa», expresa emocionada Laura, una de las 60 personas que residen en el hogar de ancianos de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en el Callao. La confirmación de la visita del papa León XIV para el próximo 16 de noviembre ha cambiado la dinámica cotidiana del recinto, devolviendo el entusiasmo a una comunidad vulnerable.

La casa de acogida se ubica en la provincia portuaria del Callao, vecina a Lima y catalogada como una de las zonas con mayores índices de criminalidad en el país andino. A pesar de que las instalaciones lucen cuidadas, la soledad es una constante para muchos de los hospedados, quienes carecen de familiares cercanos o sufren enfermedades crónicas.

«En nuestros hogares hay mucho dolor de distintas clases: limitaciones, dolencias y abandono familiar. Que el Santo Padre visite esta parte vulnerable es un gran consuelo y una fortaleza para sobrellevar estas afecciones», relató sor María Agripina Garrido, integrante de la congregación a cargo del asilo.

Testimonios de renovación y esperanza

Para residentes como Laura, de 84 años, quien permaneció más de dos años con cuadros depresivos y confinada a su habitación, el anuncio papal marcó un punto de quiebre. «Saber que vendrá el papa es lo más maravilloso que me podía pasar a mis 84 años», afirmó sentada junto al andador con el que se desplaza por el patio principal.

De igual forma, José Luis, residente desde hace casi una década y actualmente en recuperación tras una intervención quirúrgica, señaló que la noticia ha disipado la tristeza del recinto. «Hay tantos lugares que podía visitar y nos ha escogido a nosotros; es una bendición que ni siquiera esperábamos», acotó junto a la capilla del lugar.

Cronograma y vínculo pastoral con la diócesis

La recepción oficial está programada para la mañana del 16 de noviembre, en la que será la jornada final del viaje del pontífice a suelo peruano. Se prevé un recorrido breve de entre 30 y 40 minutos que iniciará con una oración en la capilla privada y continuará con un encuentro en el patio central del asilo.

El vínculo de León XIV con esta jurisdicción responde a su etapa pastoral previa: entre 2020 y 2021, cuando se desempeñaba como obispo de Chiclayo, Robert Prevost asumió también la administración apostólica de la Diócesis del Callao, desplazándose de forma continua entre ambas regiones para atender a las comunidades locales.

 

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