Fotografía de archivo de varias muestras de sangre en un laboratorio. EFE/Andrés Cristaldo Benítez

Un equipo de investigadores ha descubierto 36 marcadores de proteínas relacionados con el riesgo de sufrir cáncer de pulmón que pueden ser detectados en un análisis de sangre y, gracias a un algoritmo desarrollado a partir de ellos, ayudar a un diagnóstico precoz.

La Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés, con sede en la ciudad francesa de Lyon), que es una de las instituciones implicadas, anunció este jueves el hallazgo de estos biomarcadores que podrían utilizarse para hacer una criba de las personas a las que se harían tomografías con rayos X de baja dosis para un diagnóstico preciso.

Los investigadores utilizaron datos de seis estudios prospectivos de una iniciativa que ha reunido datos de tres millones de voluntarios de todo el mundo que fueron objeto de seguimiento durante muchos años.

En las muestras de sangre evaluaron hasta 1.200 proteínas tomadas en 731 personas con antecedentes de tabaquismo a las que posteriormente se diagnosticó cáncer de pulmón en los tres años siguientes a la extracción de sangre.

Se compararon esas proteínas con las de otras 731 personas de edad, sexo y antecedentes de tabaquismo similares pero que, a diferencia de los primeros, no desarrollaron un cáncer en los tres años siguientes y así se obtuvieron los 36 marcadores.

Hilary Robbins, del departamento de epidemiología genómica de la IARC, que es una de las responsables de la investigación, explicó que aunque las tomografías computerizadas con bajas dosis de rayos X permiten diagnosticar la enfermedad en fases precoces y abrir el camino a un tratamiento curativo, hay que mejorar la criba de los pacientes a los que se les practica.

«El cribado del cáncer puede salvar vidas, pero hay que sopesar los beneficios con los perjuicios. Los biomarcadores sanguíneos tienen un gran potencial para identificar mejor a las personas que desarrollarán cáncer de pulmón en el futuro, lo que permitiría orientar hacia ellas el cribado», señaló Robbins, en el comunicado sobre el descubrimiento difundido por IARC.

Un segundo estudio, dirigido por Xiaoshuang Feng, becario en el mismo departamento de la IARC, permitió validar la mayor eficacia de un algoritmo de predicción del riesgo de desarrollar cáncer a partir de esas proteínas, comparado con una prueba comercial de anticuerpos y con los cuestionarios más utilizados para detectar el riesgo de cáncer de pulmón.

A partir de estos resultados «muy prometedores», Mattias Johansson, codirector de los estudios en la sección de epidemiología genómica, señaló que ahora se está avanzando rápidamente para desarrollar y evaluar un ensayo que se pueda llevar a la práctica.

El reto con este trabajo, que ha sido posible por la colaboración de más de 25 institutos de todo el mundo, es mejorar los resultados en el tratamiento del cáncer de pulmón, el más mortífero en el mundo, con 1,8 millones de muertos en 2020, un año en que se diagnosticaron 2,2 millones de nuevos casos.