

La organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este viernes que un grupo de 19 presos comunes ha fallecido bajo custodia del Estado desde el pasado mes de abril. Para la organización civil, este indicador estadístico evidencia de forma irrefutable la gravedad de la crisis sanitaria y de infraestructura que afecta a los recintos carcelarios de la nación.
El caso más reciente documentado por los defensores de derechos humanos corresponde a un interno recluido en el occidente del país.
«Alberto Rafael Solarte Cabrera murió bajo custodia del Estado venezolano en el Centro de Formación del Hombre Nuevo ‘Doctor Francisco Delgado’, antigua cárcel de El Marite, en el estado Zulia», señaló el OVP a través de una publicación en sus plataformas digitales.
Las autoridades de la ONG precisaron que este último deceso vuelve a encender las alarmas sobre la desprotección médica estructural que padece la población reclusa. «En Venezuela enfermar dentro de una cárcel puede significar esperar días, semanas o meses por una atención que no llega, un traslado hospitalario que se retrasa o un tratamiento que nunca es suministrado», apuntó el observatorio.
Dispersión geográfica de la emergencia penitenciaria
El monitoreo de la organización demuestra que las fallas de atención no corresponden a un problema focalizado, sino a una constante en el territorio nacional. Desde abril, el OVP ha sistematizado muertes de reclusos en internados judiciales de los estados Lara, Guárico, Miranda, Carabobo, Falcón y Táchira.
La organización detalló que se trata de personas que dependían legal y operativamente de los ministerios y entes estatales competentes, los cuales tenían la obligación constitucional de proveer protección, alimentación adecuada y condiciones de reclusión compatibles con la dignidad humana. Ante este panorama, la ONG exigió al Ministerio Público abrir investigaciones exhaustivas sobre las muertes e implementar medidas de contingencia para frenar la emergencia humanitaria en los centros penitenciarios.
Incremento de la mortalidad en el balance anual
Los fallecimientos registrados en el segundo trimestre se suman a una tendencia de deterioro institucional observada desde el periodo previo. En la presentación de su informe anual a principios de semana, el observatorio reveló que un total de 181 privados de libertad perdieron la vida en las cárceles y calabozos de Venezuela, lo que representó un incremento superior al 50 % en la tasa de mortalidad con respecto al año anterior.
La investigación de campo de la ONG, respaldada en un censo exhaustivo del 85 % de los centros de detención del país, arrojó la siguiente distribución de las bajas:
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Cárceles nacionales: 158 muertes registradas dentro de los internados.
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Calabozos policiales: 23 decesos en centros de detención preventiva.
Diagnósticos médicos y tratos degradantes
El informe médico-legal de las muertes del periodo previo determinó que 151 de los 181 casos totales ocurrieron de forma directa a falta de atención médica, diagnósticos oportunos o tratamientos farmacológicos básicos. Entre las causas clínicas recurrentes de los fallecimientos se citan los cuadros de insuficiencia cardiovascular, crisis cardiorrespiratorias, patologías respiratorias crónicas (como la tuberculosis), fallas multiorgánicas generalizadas y shock hipovolémico.
Finalmente, las evaluaciones de salud mental realizadas por el OVP alertaron sobre un preocupante incremento en los intentos de suicidio entre la población carcelaria. La organización reiteró sus denuncias públicas ante instancias internacionales respecto a la persistencia de tratos crueles, inhumanos y degradantes ejercidos por custodios y funcionarios de seguridad en los internados del país.
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