Virgilio Trujillo, líder indígena asesinado el jueves 30 de junio en Puerto Ayacucho, fue coordinador y uno de los fundadores de la Guardia Territorial Indígena del municipio Autana, en el estado Amazonas.

El protector de la Amazonía venezolana, durante muchos años denunció la práctica de la minería ilegal en este territorio, la presencia de grupos armados y del narcotráfico, que ha afectado directamente el bienestar del pueblo Uwottuja.

El crimen ha sido condenado públicamente por varias organizaciones, las cuales exigen una debida investigación  del caso y la sanción a los responsables, tal como fue mencionado en el comunicado del Observatorio para la Defensa de la Vida (Odevida) Capítulo Venezuela, mismo que señaló el registro de 32 líderes indígenas y ambientales asesinados entre los años 2013 y 2021, por manos de sicarios mineros, miembros de la guerrilla colombiana y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

El Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (GTAI), solicitó la implementación de medidas de protección para los miembros de las organizaciones indígenas. De igual manera, en conjunto con la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas (ORPIA)  se emitió un llamado al Fiscal Nacional Indígena, para que su presencia en el estado Amazonas apremie el proceso de investigación.

En este estado, la salud ambiental ha sido afectada debido a la práctica de la minería ilegal, a pesar de que en el año 1989 se decretó la prohibición de actividad minera en Amazonas, por lo que las ONG´s  Provea,  SOS Orinoco,  y la comunidad exigen al Estado la garantía de su cumplimiento.

María Laura Aray