
La ONG global Plan International ha emitido una alarmante advertencia sobre la urgente necesidad de proteger a la niñez y adolescencia en el norte de Venezuela, tras el doble terremoto que asoló la región el pasado 24 de junio. En el marco de la respuesta humanitaria, la organización enfatizó que las niñas enfrentan un riesgo especialmente alto de sufrir abusos y violencia de género debido a las precarias condiciones de los refugios.
De acuerdo con las estimaciones de UNICEF citadas por la ONG, cerca de 680.000 niños y niñas se encuentran entre las 1,8 millones de personas que requieren asistencia humanitaria urgente en el país tras el desastre.
Peligro del hacinamiento en los albergues
La pérdida masiva de hogares ha obligado a miles de familias a trasladarse a espacios colectivos y albergues temporales. Sin embargo, estos lugares no están adaptados para garantizar la seguridad de los menores. Geraldine Gómez, consultora de Plan International en Venezuela, describió un panorama preocupante.
«En los albergues, básicamente está todo el mundo junto: hombres, mujeres, niñas y niños. No hay servicios sanitarios separados: uno para mujeres y niñas, uno para hombres», dijo.
Esta falta de privacidad e infraestructura adecuada en entornos hacinados intensifica drásticamente la vulnerabilidad de las niñas y adolescentes frente a posibles agresiones sexuales. El miedo es una constante entre los damnificados. Gómez relató el caso de dos mujeres de una misma familia que deben turnarse para descansar.
«Tienen dos colchonetas juntas y, mientras una cuida a los niños, la otra duerme. Una de ellas me contó que a veces tiene miedo de quedarse dormida porque teme que se lleven a su hija, y que ni siquiera puede dejar que su niña vaya sola al baño», explicó.
Prioridades para respuesta humanitaria segura
Ante esta crisis, Plan International insiste en que la ayuda humanitaria no puede limitarse a la asistencia material básica; debe priorizar de forma transversal la protección infantil. La organización exige la creación inmediata de espacios seguros y diferenciados, la implementación de medidas de prevención contra la violencia de género, el apoyo psicosocial, la reunificación familiar y la garantía de una continuidad educativa.
Carmen Elena Alemán, directora regional de Plan International para las Américas, advirtió sobre el impacto invisible del desastre en el bienestar de los menores.
«En situaciones de emergencia, la niñez queda especialmente expuesta porque pierde los espacios que la protegían, al no tener un lugar donde simplemente ser niñas y niños, y terminan presenciando todo el peso emocional que cargan los adultos. Si no se prioriza su protección desde el inicio, las consecuencias se verán a corto y largo plazo», dijo.
Acción en el terreno
Actualmente, Plan International ya se encuentra desplegada en dos estados de Venezuela, donde distribuye kits de higiene y artículos esenciales para el hogar.
Además de ofrecer soporte psicosocial y habilitar espacios seguros en escuelas y comunidades locales, la organización prepara planes de contingencia para brindar educación en emergencias y atención primaria de salud a las comunidades más afectadas.
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