Inicio Global Pánico en la gala: Un intento de ataque interrumpe la Cena de...

Pánico en la gala: Un intento de ataque interrumpe la Cena de Corresponsales frente a Trump

Lo que prometía ser una noche de distensión en Washington se transformó en una escena de caos cuando un hombre armado con una escopeta fue neutralizado a las puertas del salón principal

0
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a la primera dama, Melania Trump, durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. EFE/Yuri Gripas

Apenas se había servido una ensalada con burrata cuando el pánico se apoderó del salón. Centenares de asistentes se lanzaron bajo las mesas sin entender qué estaba ocurriendo. La expectación era máxima en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la primera a la que acudía Donald Trump como presidente tras años de boicot, pero nada hacía presagiar el giro abrupto de la velada.

Hacía apenas unos minutos que el mandatario y la primera dama, Melania Trump, habían entrado en el gran salón de baile del hotel Hilton. Más de 2.000 invitados —la plana mayor del Gobierno, periodistas y diplomáticos— se preparaban para una noche de gala cuando tres o cuatro disparos secos resonaron cerca de una de las mesas.

Instintivamente, los invitados se abalanzaron al suelo y se resguardaron bajo los manteles, mientras agentes del Servicio Secreto con armas largas brincaban sobre las sillas para proteger al presidente. Trump —flanqueado por la primera dama y la periodista Weijia Jiang— apenas percibió las detonaciones; más tarde relataría que, en un primer momento, pensó que a algún camarero se le había caído una bandeja.

Evacuación de emergencia

En cuestión de segundos, los agentes evacuaron a la pareja presidencial, al vicepresidente JD Vance y a miembros clave del gabinete, como el secretario de Estado, Marco Rubio. El peligro era real: Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años armado con una escopeta de caza, una pistola y varios cuchillos, había intentado acceder al evento y fue reducido por la policía en el vestíbulo.

Durante esos instantes, la incertidumbre fue total. Sin cobertura celular en la sala, los mensajes de alerta quedaban atrapados en las bandejas de salida. Desde el suelo, los asistentes observaron cómo figuras de alto nivel, como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, eran escoltadas apresuradamente hacia zonas seguras.

Del miedo a la cobertura periodística

El silencio solo se rompió cuando quedó claro que el sospechoso había sido neutralizado fuera del salón. «Esto es la escena de un crimen», advirtió un agente mientras autorizaba el desalojo. En los pasillos del hotel —el mismo lugar donde Ronald Reagan fue tiroteado en 1981—, los reporteros recuperaron su oficio, informando a sus medios entre la confusión de los invitados.

Aunque Trump quiso continuar con el evento para no empañar la noche, su equipo de seguridad le convenció de abandonar el edificio. El mandatario se dirigió a la Casa Blanca donde, aún vestido de esmoquin, ofreció una de las ruedas de prensa más inusuales de la historia moderna.

Un llamado a la unidad

Desde el podio, el mandatario, quien ya había sobrevivido a un intento de asesinato durante la campaña de 2024, adoptó un tono inusualmente conciliador. Hizo un llamamiento a la unidad nacional para evitar la violencia y propuso reprogramar la cena en un mes.

Mientras tanto, en el Hilton, el miedo dio paso a la incredulidad. Algunos invitados abandonaban el recinto llevándose botellas de vino de las mesas, mientras otros posaban para fotos en el vestíbulo entre el despliegue policial. «Es una noche histórica, hay que inmortalizarla», comentaba uno de los asistentes, resumiendo la extraña mezcla de alivio y asombro que cerró la jornada.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store

 

Enable Notifications OK No thanks