El deterioro de la carretera troncal 10 se mantiene en varios tramos que aún no han sido atendidos por los entes de gobierno, uno de ellos el que cubre desde el “Km 0” en la entrada a El Dorado hasta la entrada de la cárcel del mismo nombre a escasos 1.500 metros del puente sobre el río Cuyuní.

“Son pocos los osados que se lanzan en medio de ese lodazal”, destacó Ramiro Moreno quien fue uno de los arriesgados en pasar durante su trayecto Santa Elena – Guasipati; donde recordó que la presencia de los entes gubernamentales es nula.

Cabe destacar que la vía al ser internacional y ser la única forma de acceso terrestre a la Gran Sabana es muy transitada, pero el mal estado y la falta de gasolina ha hecho que muchos conductores piensen antes de “lanzarse a la aventura”.

Algunos habitantes del municipio Sifontes y otros choferes han sugerido la implementación de la llamada “material estéril” proveniente de las distintas plantas mineras de la zona, con lo cual se pudiera minimizar el deterioro de la carretera, pero estas sugerencias quedan en el aire al no contar con la presencia de representantes del ministerio de Obras Públicas, el cual fue el designado para atender el tramo El Dorado – Las Claritas.

Por otro lado, se informó que el tramo Tumeremo – El Dorado, correspondiente al ministerio de Desarrollo Minero Ecológico; ya estaría recibiendo las primeras capas de reasfaltado, mientras que el tramo de El Callao – Tumeremo no ha recibido atención por parte de la Corporación Venezolana de Minería.

En el caso de los 17 kilómetros entre El Callao y Guasipati ya la CVM ha mostrado avances de los trabajos, aunque zonas álgidas como las adyacentes al “cerro La Antena” siguen presentando “troneras”; mientras que el largo tramo de Upata – Guasipati aún tiene un 40% de la vialidad sin atender.