Se cierra un año 2022 de clara pérdida de protagonismo del baloncesto español en las canchas NBA.

Si bien siempre se recordará que en diciembre Jordi Fernández dirigió por primera vez un equipo de la mejor liga del mundo y Santi Aldama se ha asentado en las rotaciones de los Grizzlies, la mayoría de los seis jugadores que participan en la competición han perdido notablemente su presencia.

La excepción es la de Aldama, que ha ido de menos a más. En la presente temporada ya ha jugado más partidos que en todo el curso anterior, la mayoría de ellos como titular y con grandes números.

La ausencia de Jaren Jackson Jr le permitió ser parte del quinteto titular en los primeros catorce partidos y respondió brillantemente a la confianza que Taylor Jenkins depositó en él. Promedia 9,9 puntos, 5,4 rebotes y 1,4 asistencias con un 37,5% de acierto en el tiro de tres puntos.

La evolución es muy notable si se toma en cuenta que entre enero y abril de 2022 alternó los Grizzlies con Memphis Hustle, el equipo de la G League.

Jamás había sido titular y no pudo disputar ningún minuto en los Playoffs, pero su compromiso y magnífica actuación en la Summer League de Las Vegas le sirvió para ganar crédito y oportunidades ante el cuerpo técnico.

Un “´pálido” Ricky Rubio

Para Ricky Rubio el año 2022 no ha existido en las pistas de la NBA. Ha estado completamente dedicado a la recuperación de la grave lesión sufrida el 28 de diciembre de 2021 cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda.

Ya intervenido y en plena rehabilitación, los Cavs le incluyeron en una operación de traspaso, justificada porque terminaba contrato y permitía equilibrar salarios en una operación que llevó a Caris LeVert hasta Cleveland.

Ya como agente libre, regresó a los Cavaliers, donde se le espera en enero de 2023 como suplente de lujo de Darius Garland. Actualmente, Rubio ya ha entrenado cinco contra cinco con el equipo de la G League y el técnico J.B. Bickerstaff ha confirmado que no tendrá minutos en lo que resta de diciembre.

Hernangómez ha perdido su estatus

Willy Hernangómez ha perdido su estatus en New Orleans Pelicans durante el año 2022. Si bien el inicio de la 2021/2022 no fue bueno, desde enero hasta abril de este año logró hacerse un hueco en la rotación de Willie Green disputando cincuenta partidos de liga regular.

Le favoreció que Zion Williamson nunca regresara de su lesión, pero también la implicación y respuesta ante las oportunidades. Siempre lo demostró así, y en verano, con el Eurobasket, no fue distinto.

Willy regresó de Europa como campeón y el MVP bajo el brazo, todo apuntaba a que contaría con minutos en los Pelicans pero el pívot madrileño apenas ha jugado quince partidos, la mayoría de ellos por debajo de diez minutos en pista.

Su nombre está en los rumores de traspasos y podría cambiar de aires antes de que cierre el mercado.

«Hay muchos más equipos de la NBA interesados en mí después del Eurobasket», dijo en una reciente entrevista con EFE.

Juancho Hernangómez ha vivido un año 2022 agridulce

Su hermano Juancho Hernangómez ha vivido un año 2022 agridulce. Positivo porque la apuesta por el cine fue muy bien, la película ‘Hustle’ fue todo un éxito, pero en lo deportivo no ha terminado de encontrar su lugar.

Entre enero y febrero, Juancho vistió las camisetas de Celtics, Spurs y Jazz. Sufrió la crudeza que vive cada jugador cuando se convierte en mercancía de cambio en operaciones de traspaso.

En Utah Jazz jugó apenas 17 partidos, nueve de ellos como titular, para volver a sentirse jugador de baloncesto al final de temporada y abrir una nueva oportunidad en verano, ya como agente libre, al llegar a Toronto Raptors.

En la franquicia canadiense ha tardado en contar con regularidad, pero cierra diciembre con la confianza de Nick Nurse, como titular y promediando 25 minutos y cinco puntos por partido.

Para Usman Garuba este año puede calificarse de aprendizaje. En lo que va de la presente temporada ha jugado mucho más que en todo el curso pasado, treinta partidos frente a 24.

El pívot de Azuqueca se ha ganado la confianza de Stephen Silas y es uno de los interiores de rotación de los Rockets. Promedia 14,7 minutos por encuentro con 3,1 puntos y cinco rebotes.

Dejó atrás un cierre de temporada terrible con once partidos en cuatro meses, muchos entrenos, quirófano y un verano con compromisos en la Summer League (que no jugó por lesión) y el Eurobasket, donde fue una pieza fundamental del equipo campeón para Sergio Scariolo.

Serge Ibaka, llegó a ser parte de la rotación interior de Milwaukee a su llegada. El último mes de liga regular invitó a pensar que sería importante para Mike Budenholzer en postemporada pero en Playoffs apenas disputó 22 minutos.

La irregularidad también ha caracterizado este cierre de año con los Bucks. Comenzó jugando en octubre y noviembre, pero en todo el mes de diciembre ha perdido protagonismo.