La grasa abdominal no solo impide que se vean tus abs, también causa problemas de salud. 

Seguramente has conocido a alguien que subestima el abultamiento de su abdomen solamente porque en sus extremidades está normal e incluso flaco y hasta se atreven a decir que esa barriga es la típica panza que se forma gracias a su buen desempeño en el consumo de alcohol pero bueno, pues todo tranquilo porque mientras no suban de peso no habrá de qué preocuparse. Pero no, todo lo contrario porque esa grasa precisamente en esa región del cuerpo, en temas de salud es de las más peligrosas que hay.

Y es tan importante como para que Harvard y actualmente las nuevas guías de la Asociación Americana del Corazón (AHA) publicadas en abril de este año en la revista Circulation, hayan puesto gran hincapié en que aunque el peso normal o saludable en las personas esté dentro de los parámetros de normalidad, si la circunferencia de la cintura es amplia y está por encima o muy por encima de lo que se considera sano, las pone en un riesgo mayor de presentar alguna enfermedad cardiovascular.

La imitación del peso corporal.

Si bien el peso es muy importante para determinar inicialmente el diagnóstico nutricional de una persona con base en el índice de masa corporal (IMC), hay que también tener en cuenta que dentro de la composición corporal, el porcentaje de grasa total y la acumulación de grasa abdominal , también son parámetros imprescindibles a considerar.

Allí tienes por ejemplo a un intenso del gym que pesa mil kilos pero tiene hasta menos del 6% de grasa corporal y cero panza obviamente. Por otro lado está el típico gordito que tiene su grasa abdominal muy bien distribuida pero que no se ve panzón y al último, te encuentras con el siempre flaco que cuando lo ves de frente cuenta con una barriga tan grande que nada que ver con todo lo demás de su cuerpo y su apariencia es como su estuviera embarazado.

Estos son 3 panoramas reales que un profesional de la salud como un médico, nutricionista o dietista no deberían descartar y deben aprender muy específicamente a tratar. Porque desde el punto de vista de la nutrición, ninguno de los 3 casos anteriores que te planteamos es saludable. Sí, de hecho ni el primer galán súper fit y musculoso del que te hablamos que porque pasa mil horas entrenando, seguramente creíste que sí lo era.

¿Por qué la grasa visceral es tan importante?

Laura den Hartigh PhD profesora del Instituto de Diabetes de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en Seattle para Everyday Health dice que el problema  con la acumulación de grasa visceral alrededor de los órganos internos como el hígado o el corazón es que ese almacenamiento de grasa puede contribuir a elevar la inflamación, así como los niveles de grasas en sangre. 

Ambos factores influyen para el desarrollo de la ateroesclerosis que es la acumulación de placas de grasa dentro de las paredes de las arterias, pueden obstaculizar el flujo sanguíneo y conllevar a eventos cardiovasculares como infartos del corazón o el cerebro. Ese es el riesgo que tiene la grasa visceral que aunque no lo creas, no sucede así cuando se trata de la grasa subcutánea (como en el ejemplo del gordito).

Entonces, viendo esto, la respuesta al título de nuestro artículo es que sí, si acumulas mucha grasa en esta región aunque tu peso esté saludable por llamarlo de alguna manera (menor a 25 kg/m2) puedes ser más propenso a sufrir de un infarto, aparte también de otras condiciones como hígado graso que puede  desencadenar cirrosis.

¿Cuánto debe medir la circunferencia de tu cintura?

La circunferencia de la cintura es un indicador de la grasa visceral que se asocia sin dudarlo a enfermedades cardiometabólicas y enfermedad cardiovascular y además, es un predictor de la mortalidad.

“Para medir tu cintura, toma una cinta métrica y colócala justo por encima del borde superior del hueso de la cadera. Idealmente, el tamaño de tu cintura deberá ser inferior a la mitad de tu altura. En las mujeres deberá ser siempre menor a los 85 cm (35 pulgadas) y en los hombres menor a los 101.6 cm (40 pulgadas)”.

¿Qué hacer si tienes exceso de grasa visceral o abdominal?

Según los nuevos lineamientos de la AHA puedes hacer todo esto:

  • Garantiza por lo menos 150 minutos de actividad física como ejercicio a la semana.
  • Ten una restricción calórica ya que puede disminuir la acumulación de tejido graso en el abdomen.
  • Modifica tu estilo de vida para perder peso y mantén un peso saludable a largo plazo.
  • Puedes considerar un estilo de dieta mediterránea que puede ayudar a disminuir tu riesgo cardiovascular.
  • El perder el 10% de tu peso corporal actual,  puede tener un efecto significativo para disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares.
  • El ejercicio aeróbico está probado que se asocia a una mejoría en la sensibilidad a la insulina, la función endotelial y a la reducción de los marcadores de inflamación celular.
  • Si tienes obesidad puedes comenzar a considerar seriamente la cirugía bariátrica.
  • Reduce el consumo de azúcar simples sobre todo.

Con información de GQ

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