Puerto Maldonado (Perú).- Desde el espacio, penetra la densa capa de nubes que domina la selva tropical, rastrea la minería ilegal, y alerta durante todo el año de la deforestación en la Amazonía peruana, un país donde la «fiebre del oro» ha depredado más de 96.000 hectáreas de bosques primarios en los últimos 30 años.

Se trata de RAMI, una flamante herramienta de tecnología geoespacial que monitorea vía satélite y con radar el avance de la extracción del oro en la selvática región de Madre de Dios, la capital de la biodiversidad del Perú.

Allí yace La Pampa, un territorio ubicado en plena zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Tambopata, hoy sepultado en mercurio, con enormes arenales baldíos, lagunas de lodo y nidos de chatarra por haber sido durante años el gran bastión de la minería ilegal e informal de esta región del país.

Además de generar alertas tempranas de minería y permitir acceder a información en tiempo real de los cambios en la cobertura forestal, la novedad de esta herramienta de monitoreo de minería con radar reside en su capacidad de superar la limitación de las nubes y observar los bosques sin importar los fenómenos climáticos los 365 días del año.

«Antes de que se incorporara esta nueva plataforma, se trabajaba solamente a nivel de imágenes ópticas, pero había una deficiencia básica: el satélite captaba imágenes solo 6 meses al año, de junio a diciembre, pues había un vacío de información durante la temporada de lluvia», explicó a Efe el especialista de la Unidad de Monitoreo Georeferencial Satelital de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Madre de Dios.

El hombre, quien prefirió mantener el anonimato por motivos de seguridad, agregó que ahora, con RAMI, «el monitoreo es constante, sea de día, de noche, haya lluvia o nubes».

CONSERVAR LOS BOSQUES

Esta herramienta de teledetección con radar fue desarrollada por la asociación Conservación Amazónica – ACCA bajo el programa SERVIR-Amazonía, liderado por la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

SERVIR-Amazonía es parte de SERVIR Global, una iniciativa conjunta de desarrollo entre la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, en inglés) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés).

Con la implementación de RAMI, desde junio pasado, se busca fortalecer las acciones del Estado peruano destinadas a combatir la pérdida de la cobertura boscosa a manos de la minería ilegal en Madre de Dios y contribuir así en la conservación de una de las selvas con mayor diversidad del planeta.

La deforestación, la pérdida de ecosistemas y la contaminación de aguas, sedimentos y atmósfera son solo algunos de los impactos más directos del avance de este flagelo que hace uso indiscriminado de una maquinaria siniestra de tala de bosques, dragas para la succión del suelo y mercurio para separar el metal precioso.

Así lo resumió para Efe el director de ACCA en Madre de Dios, Juan Loja, quien insistió en la utilidad de las alertas que mensualmente genera RAMI no solo para la toma de decisiones del Gobierno y los jefes de áreas protegidas, sino también para las comunidades nativas de la región, la Policía y el Ministerio Público.

OPERATIVOS EN CAMPO

«Esta información es muy importante porque de una u otra manera sustenta lo que uno puede dar a conocer. Por ejemplo, si hay una invasión en el territorio de una comunidad, por teléfono se puede decir, pero mucho mejor cuando hay evidencia fotográfica o video. Miramos si es un tema forestal o no y a qué instancia lo derivamos», explicó a Efe el indígena shipibo Julio Cusurichi, presidente de la Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD).

En el mismo sentido se expresó el fiscal provincial del Quinto Despacho de la FEMA de Madre de Dios: «Estas imágenes satelitales nos ayudan a determinar dónde están realizando la actividad minera» y «con esta información podemos consensuar un plan con la Policía para hacer una intervención», indicó a Efe el letrado.

De hecho, desde que el Gobierno peruano lanzó en febrero de 2019 la Operación Mercurio, una medida sin precedentes para enfrentar la minería aurífera ilegal en La Pampa, fiscales y policías salen todos los días al campo con la intención de borrar del mapa los nuevos campamentos mineros ilegales e incautar o intervenir la maquinaria e insumos vitales para esta forma de criminalidad.

Con RAMI, se augura dar aliento a este y a otros esfuerzos que hasta la fecha aún no han podido revertir el desastre ambiental causado por la explotación ilegal de uno de los muchos tesoros de la selva peruana.

 
EFE