Alex Vallenilla / @alexvallenilla

 

La llegada de cargas con ayuda humanitaria a Venezuela por parte de la Cruz Roja Internacional, ratifica el resultado del colapso general de la sociedad venezolana, de la destrucción de sus instituciones, de sus empresas, gremios, del sector sanitario, es una muestra del daño que ha causado la confrontación política, del chavismo y el madurismo.

Meses atrás, Delcy Rodríguez, dirigente del PSUV y vicepresidenta, le mentía al mundo en los entes internacionales, decía: “No hay una crisis humanitaria en Venezuela, no la hay”.

Maduro y muchos voceros de su régimen, hicieron lo mismo.

Venezuela se encuentra hundida en la peor de sus miserias, con una pobreza de más de 80%. Sin agua, con fallas eléctricas masivas, con poca gasolina, con los sistemas educativos y sanitarios colapsados, con el sistema de transporte público paralizado casi en su totalidad.

La muerte de personas por fallas en el sistema de salud, es una violación a la Constitución, el Estado no garantiza la salud gratuita y es que la crisis económica no permite hacerlo.

Nadie puede celebrar que Venezuela, un país con una de las riquezas más grandes en su subsuelo, tenga que pasar por semejante situación. Ni siquiera con fines políticos, puesto que si bien la principal responsabilidad es de parte de quienes han detentado el poder por dos décadas, las omisiones e incapacidad de otros sectores de poner fin a toda la tragedia, de manera indirecta los convierte en corresponsables.

La ayuda humanitaria será entregada en hospitales por la Cruz Roja, el ente ha pedido que no se politice el tema, sin embargo para los actores políticos no es fácil, no pronunciarse, acertada o equivocadamente. Es un aspecto que se debe evaluar, puesto que en los centros médicos, la burocracia estatal se roba los medicamentos e insumos.

El colapso general de la sociedad venezolana, ha causado miles de muertes, por enfermedades, por la violencia en las calles, por la represión del régimen.

En las conversaciones entre los factores de oposición y del régimen, que se realizaron anteriormente en República Dominicana, una de las exigencias de la comunidad internacional y de los políticos de oposición, era la de permitir el canal humanitario. Este tema no se ha conversado en otra situación. Maduro de su parte accedió y aceptó el ingreso de medicamentos.