Moscú.- Rusia y Mali negociaron hoy el suministro de armamento, trigo, petróleo y abonos durante la visita a Moscú del ministro de Exteriores del país africano, Abdoulaye Diop.

«Hemos prestado especial atención a los aspectos prácticos de la organización de los suministros de Rusia de (…) trigo, fertilizante mineral y petróleo», dijo en una rueda de prensa el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.

Lavrov destacó que dichos suministros son muy necesarios para los malienses debido a lo que llamó «ilegítimas sanciones occidentales».

Al respecto, Diop, que ya visitó Moscú a finales del pasado año, aseguró que regresa a su país confiado en la existencia de «planes concretos» para los suministros de esos productos básicos por parte de Moscú.

Lavrov también destacó que durante la reunión hubo «una buena dinámica» en materia militar y técnico-militar.

Confirmó que Rusia se compromete a contribuir a la normalización de la situación en Mali, inclusive a través de la mejora de «la capacidad de combate del Ejército maliense» y la instrucción de militares y policías del país africano.

El ministro ruso criticó «los vestigios de mentalidad colonial» de algunos miembros de la Unión Europea, en particular Francia, que intentan impedir a Moscú cooperar con los países del continente africano, dijo.

«Ahora nuestros colegas franceses intentan dictar a Mali con quién puede relacionarse y con quién está prohibido. Eso es inaceptable. África es la zona de responsabilidad, la zona de influencia, la zona de intereses de la UE. Pero yo, por supuesto, no puedo aceptar tales argumentos», afirmó.

Diop acusó a fuerzas occidentales de apoyar varios golpes de Estado en el país africano, motivo por el que el 15 de mayo el Gobierno maliense anunció su retirada de todos los órganos de la coalición antiterrorista G5 Sahel.

El pasado 3 de mayo Bamako rompió el tratado de cooperación en materia de Defensa que firmó con París en 2014, en favor de Rusia.

Durante los últimos años la cooperación militar ruso-maliense incluyó también la presencia de mercenarios de la compañía privada Wagner, según Francia.

En cuanto a las peticiones de cereales y abonos minerales, Mali y el resto de la región de África occidental están experimentando su peor crisis alimentaria en diez años, con 27 millones de personas que padecen hambre, según organizaciones no gubernamentales.

Además de la sequía, las inundaciones, los conflictos civiles y la epidemia de la covid-19, la actual campaña militar rusa en Ucrania ha agravado los riesgos de una hambruna en esa y otras zonas del mundo debido a los problemas en la exportación de alimentos procedentes de ese país y de la propia Rusia.

 

EFE