Lo que comenzó como una angustiante búsqueda de ocho días en el corazón comercial de Maracaibo, ha tomado un rumbo oscuro y complejo.

El rescate del pequeño Jhoandry Paz, de apenas tres años, no solo puso fin a su desaparición, sino que abrió una caja de Pandora que involucra detenciones, presuntas confesiones y una línea de investigación que apunta hacia lo impensable: la venta del menor por parte de su propia progenitora.

El rescate y la trama de la «adopción»

El operativo, ejecutado por una comisión mixta de Polimaracaibo y el Sebin en el sector La Curva de Molina, logró interceptar a una pareja que mantenía al infante bajo su custodia. Los detenidos fueron identificados como Keila González y un ciudadano de la tercera edad, cuya identidad aún permanece bajo reserva.

Fuentes ligadas a la investigación, así como reportes del periodista José Andara Rivas, indican que la pareja —aparentemente motivada por la imposibilidad de concebir— pretendía trasladar al niño hacia territorio colombiano para criarlo como propio. Durante los días de cautiverio, los captores habrían suplantado la identidad de los padres biológicos del pequeño, una farsa que se desmoronó ante el cerco policial desplegado en la entidad zuliana.

Bajo la lupa: ¿Venta o rapto?

Aunque la captura de González y su acompañante parece cerrar el ciclo del rapto físico, las autoridades profundizan en el origen del suceso. Versiones extraoficiales y reportes del periodista Lenín Danieri sugieren que la madre del menor, identificada como Estefanía (actualmente bajo custodia), podría haber entregado al niño a cambio de una suma cercana a los 100 dólares.

Tanto el Cicpc como el Ministerio Público mantienen las averiguaciones activas para confirmar si el caso responde a una red de trata de personas o a una transacción individual. Por su parte, Polimaracaibo ha sido cauteloso en sus boletines oficiales, limitándose a informar que el hecho ocurrió en las adyacencias del mercado Las Pulgas bajo «circunstancias que aún se encuentran en fase de instrucción».

Estatus legal y resguardo del menor

El gobernador Luis Caldera confirmó que Jhoandry se encuentra en buen estado de salud tras las evaluaciones médicas iniciales. «Podemos decirle al pueblo zuliano que el niño está sano y salvo», afirmó el mandatario, detallando que el infante será trasladado a una casa de abrigo bajo la tutela del Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.

Este lunes, los implicados serán presentados ante los tribunales competentes para ser imputados. Mientras la justicia sigue su curso, la sociedad marabina observa con estupor un caso que pasó de la solidaridad por un rapto a la indignación por una presunta venta.

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