Beirut.- El grupo yihadista Estado Islámico (EI) mató en 2020 a 988 personas en Siria, en su mayoría militares y milicianos leales al presidente, Bachar al Asad, en una demostración de fuerza casi dos años después de su derrota militar en el país, informó este martes el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ONG, con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, alertó en un comunicado de que en los últimos doce meses la formación terrorista acabó con la vida de 780 miembros de las tropas sirias y sus milicias aliadas en el desierto del centro del país.

Entre las bajas infligidas por el EI con sus emboscadas y ataques en esta vasta área, el Observatorio contabilizó 108 extranjeros afiliados a milicias proiraníes, mientras que el grupo yihadista perdió a 507 combatientes en choques, operaciones y bombardeos de las aviaciones siria y rusa, aliada del Gobierno de Al Asad.

La ONG afirmó que durante 2020 se sucedieron «casi a diario» ataques de los terroristas a lo largo del desierto, si bien sus operaciones se concentraron principalmente en el triángulo Alepo-Hama-Al Raqqa, donde el Ejército sirio y sus milicias aliadas llevaron a cabo paralelamente «tímidas campañas» en su contra.

«Pese al amplio apoyo ruso, que consistió en bombardeos diarios con sus cazas, estas campañas no entorpecieron la actividad del Estado Islámico», advirtió el Observatorio Sirio de Derechos Humanos en su nota.

En las áreas del noreste del país controladas por la alianza liderada por los kurdos, las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), que lucharon junto a la coalición internacional para derrotar al EI, las células del grupo terrorista lanzaron este año más de 480 operaciones, causando 208 muertos.

Según los datos de la organización, 86 de los fallecidos eran civiles y los otros 122, miembros de las FSD.

El Estado Islámico se mueve «libremente» en esta zonas nororientales y 2020 registró un nuevo «aumento significativo» de su actividad en el este del río Éufrates, pese a las decenas de ofensivas lanzadas por la alianza kurdosiria y sus aliados de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, agregó.

El 23 de marzo de 2019, el Estado Islámico fue derrotado territorialmente en su último reducto en el este de Siria, unos cinco años después de la expansión del «califato», aunque todavía mantiene algunas posiciones en zonas del desierto sirio y en puntos de varias provincias del país.

 

EFE