Foto: Brayan Silva (SNPD)

Trabajadores de distintos sectores en Ciudad Guayana se concentraron frente a las instalaciones de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), para exigir que en las discusiones tripartitas que se están llevando a cabo esta semana, con el apoyo técnico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se toque el tema de los contratos colectivos.

«Queremos hacerle un llamado a la OIT, Fedecámaras, el Ejecutivo, pero sobre todo a las centrales que están en esas conversaciones. El punto de honor que ustedes tienen que sacar de esa mesa, es la restitución de nuestros contratos colectivos», expresó Hugo Medina, presidente de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar (Fedajupebol).

Este 26 de septiembre se instalaron en Caracas las mesas técnicas de la OIT para que el Gobierno, Fedecámaras y los sindicalistas del país dialogaran sobre las agresiones a los derechos de los trabajadores que fueron reseñadas por la comisión de encuestas de la OIT en su informe de 2019.

Esta segunda ronda de conversaciones (las primeras fueron en abril del presente año) es para verificar los avances obtenidos sobre los convenios 26 (fijación de los salarios mínimos), 87 (libertad sindical y protección del derecho de asociación) y 144 (consulta tripartita).

Quienes protestaron frente a la CVG, en Guayana, insistieron en que la restitución de los contratos colectivos, los cuales perdieron peso desde la llegada del memorándum 2791 en 2018, debe ser el tema principal en la agenda de las centrales que están en Caracas. 

“No hay expectativas”

Los trabajadores consultados por Nueva Prensa Digital detallaron que no tienen ningún tipo de ilusiones para que el panorama laboral cambie en el país, a raíz de estas mesas técnicas que instaló la Organización Internacional del Trabajo.  

El secretario general de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG), Rubén González, el cual fue expulsado de la primera ronda de conversaciones en abril, aseveró que tanto la OIT como las centrales que están en esa mesa «solo quieren lavarle la cara al régimen».

«No hay buenas expectativas, al igual que no hubo en abril. Allí pareciera que está todo condicionado para lo que el régimen diga», puntualizó.

Otro que tampoco pudo ser parte de la primera semana de diálogo social, hace seis meses, fue José Patines, quien fue invitado en ese entonces por una central que no fue convocada para estos segundos acercamientos, por no firmar el documento final.

-¿Qué pueden esperar los trabajadores en Venezuela de estas negociaciones tripartitas?

-Nada. En abril estas centrales descaradas firmaron un acuerdo de avance en materia laboral, que hoy quedó demostrado que no existe.

-Si hubiésemos tenido avances los profesores no habrían salido a protestar por un bono vacacional, que se lo terminaron pagando chucuto. Si hubiésemos tenido avances, entonces no estaríamos amenazados por recibir un bono de fin de año fraccionado. Si hubiésemos tenido avances, no tendríamos sindicalistas presos.

-¿Qué pueden esperar los trabajadores de Venezuela?, nada. Sencillamente que se le lave la cara al régimen de Nicolás Maduro y que griten ante el mundo que Venezuela hay democracia.

Diálogos: solo para los amigos

De las siete centrales sindicales que hacen vida en el país, solo invitaron a cuatro. Las mismas cuatro que firmaron el documento final en abril aceptando que existían avances en los convenios discutidos en la mesa.

Las otras que fueron excluidas del evento, fueron las que no estuvieron de acuerdo en las pasadas reuniones en aceptar que en el país que tiene el salario más bajo de la región, existan avances en la fijación de salarios mínimos; que en el país en donde hay más de 80 sindicalistas con procesos penales abiertos, haya libertad sindical; o que en el país en donde la Oficina Nacional de Presupuestos (Onapre) dictamina el salario de los trabajadores, exista el diálogo tripartito.

Alejandro Álvarez, secretario general del sindicato Sidernac, y participante de la primera ronda de discusiones, confirmó que no los invitaron a estas reuniones por no suscribir el famoso acuerdo.

«Excluyeron a tres centrales sindicales. A las dos que no firmamos en primer documento en abril (CODESA y UNETE) y a la CUTV que ni siquiera la invitaron la primera vez. El Gobierno solo quiere hablar con los que se entiende», declaró.

«Nos dijeron que no estábamos en diálogo por nuestra culpa, por no firmar ese acuerdo en abril», concluyó Álvarez.

Por ahora, los participantes de estas conversaciones no se han pronunciado al respecto. Mientras, los sindicalistas de Guayana convocaron una concentración en las instalaciones de la CVG los días que estará la OIT en Venezuela (26,27 y 28) para seguir exigiendo que las discusiones en Caracas traigan resultados puntuales.