Temperaturas
Vista de archivo de la playa de Boa Viagem, el 27 de octubre de 2021 en la ciudad de Recife (Brasil), bañada por el océano Atlántico. EFE/Diego Nigro/Archivo

Las temperaturas del océano seguirá batiendo récords y proseguirán los cambios en los patrones de salinidad del agua, así como el aumento de la estratificación oceánica (separación del agua en capas).

Según un estudio publicado de «Advances in Atmosferic Sciences» analiza observaciones actualizadas de 16 institutos, entre ellos el Instituto de Física Atmosférica de China y de los Centros Nacionales de Información Medioambiental de la estadounidense Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

Tanto los datos del IAP como los del NCEI «muestran un mensaje coherente, según el cual, el contenido de calor oceánico de los 2.000 metros superiores alcanzará un valor récord en 2022», según Tim Boyer, investigador principal del NCEI/NOAA.

Los tres indicadores clave del cambio climático incluyen temperaturas que siguen batiendo récords históricos, niveles sin precedentes de contraste de salinidad oceánica y un aumento de la estratificación oceánica sin signos de ralentización, indica el IAP.

Nuevo récord de altas temperaturas

Recientemente, se han publicado los resultados de nuevo récord de contenido de calor oceánico entre 0 y 2.000 metros registrado en 2022, con una adición de aproximadamente 10 Zetta joules de calor en el océano con respecto a 2021.

Un Zetta joule es un joule (unidad para medir «trabajo» o «calor») con 21 ceros detrás.

10 ZJ de calor equivalen a unas 100 veces la producción mundial de electricidad en 2021 y con ellos se «pueden hervir 700 millones de teteras de 1,5 litros por segundo en el último año», agrega la nota.

Esa cantidad de calor que va a parar a los océanos tiene «graves consecuencias y, de hecho, llega mucho antes de lo que cabría esperar».

Aumento de salinidad

El aumento de la salinidad y, por tanto, de la estratificación de los océanos puede alterar la forma en que el calor, el carbono y el oxígeno se intercambian entre el océano y la atmósfera que hay sobre él.

Ese es un factor que puede causar la desoxigenación del océano dentro del agua, lo que supone un grave riesgo para no solo para la vida y los ecosistemas marinos, sino también para los seres humanos y los ecosistemas terrestres.

El aumento de la temperatura del agua y de la salinidad contribuye directamente a que el agua se estratifique en vez de mezclarse, y «esto es solo una parte de lo que rompe el delicado equilibrio» entre los océanos y la atmósfera, agrega la nota.

En futuros trabajos, el grupo se centrará en comprender los cambios de los principales ciclos de la Tierra y mejorar las proyecciones futuras de los cambios del calor, el agua y el carbono.

Ese seguimiento continuado de los cambios dará a los científicos una idea de lo que puede hacerse preventivamente para prepararse ante el aumento de las temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos y todas las demás consecuencias que conllevan el calentamiento de los océanos y el impacto del ciclo hidrológico.