«Los salarios de los universitarios no existen, no cumplen con los criterios establecidos en la Constitución Nacional», denunció Virgilio Castillo presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (APULA) en Mérida, quien agrega que un profesor gana en promedio entre 3 y 4 dólares al mes.

Lamenta que no solo los sueldos afectan la calidad de vida de los universitarios, pues tampoco cuentan con seguridad social, «acabaron con todo el sistema previsional de salud que habían construido los universitarios, no hay seguridad social ni salario, es decir, las perores condiciones laborales en las que se pueda estar atrabajando», argumenta.

Los profesores viven de ingresos adicionales que generan por sus propios medios, otros reciben ayuda de familiares en el exterior, sin embargo, muchos de ellos continúan practicando la educación, algo que hacen por amor a la ULA y a Venezuela, indican que ellos no cerraron la universidad, a su criterio lo hizo el régimen al acabar con el presupuesto y al confiscar los salarios.

Recordó que hace días le preguntó a un obrero de la Universidad de Los Andes (ULA) cuánto le habían pagado de quincena y le respondió que 850.000 bolívares.

Proponen creación de un voluntariado para salvar la ULA

Durante una reunión sostenida en los espacios de la Gobernación de Mérida, a la que asistieron estudiantes, gremios y sindicatos, propusieron la conformación de un voluntariado para solicitar ayuda interinstitucional en instancias nacionales e internacionales, el cual será coordinado por la Iglesia católica para no darle ningún tinte políto.

 

Castillo señala que debe ser un voluntariado para quienes de buena fe se unan y estén dispuestos a ayudar, «lo conformarían las fuerzas vivas, empresas privadas, organismos públicos que se quieran sumar, los gremios, los estudiantes», dijo.

Se expresan los estudiantes

Ludwin Piñero presidente adjunto del Centro de Estudiantes de Derecho,
señaló que la universidad tiene más de un año paralizada e indicó que la situación de los estudiantes es paupérrima y no escapa de la realidad país, «estamos haciendo un esfuerzo sobrehumano», por lo que se suman al voluntariado para mantener la universidad vigente.

Caraota Digital