Emigrar no es fácil, es una decisión que amerita valentía para quienes dejan atrás una familia, amigos y hasta su misma profesión,  para irse a tierras desconocidas donde deben aprender a convivir con una cultura, clima y dialecto  diferente. 

Perú se ha convertido en el destino de 820 mil venezolanos , quienes han cruzado las fronteras por tierra o  aire buscando un “mejor futuro” , que los beneficie a ellos y a sus familiares, consideran que la crisis que vive Venezuela los obligó a salir con una maleta llena de sueños y esperanzas.

Esta ola migratoria es considerada una de las más importantes del siglo XXI, convirtiéndose así en el segundo país en el mundo en albergar la mayor cantidad de venezolanos después de Colombia. En la actualidad los venezolanos constituyen la comunidad extranjera más numerosa en el Perú.

Soy Nueva Prensa Digital, inicia una serie de trabajos con  venezolanos de diferentes partes del mundo, con el objetivo de compartir con nuestros lectores, cómo ha sido la experiencia de estos jóvenes, adultos y hasta  personas de la tercera edad, quienes  salieron a tierras lejanas huyendo de una crisis económica.

En esta primera entrega los entrevistados contestaron preguntas que en líneas generales se basaron en dar a conocer los motivos por el cuál emigró, que ha sido lo más difícil del viaje, consejos para las personas que quieran emigrar, que cambiarían en Perú por Venezuela y viceversa,  y cómo se sienten emocionalmente.

ELIANA ARMAS

Desde hace dos años viajó desde  Barinas a  Perú, vive en Arequipa provincia donde se ubica el 3% de los venezolanos que emigran. Obtuvo en Venezuela el título de ingeniero en petróleo, sin embargo su ocupación en ese país, es  como administradora. Desde hace dos años viajó desde  Barinas a  Perú, vive en Arequipa provincia donde se ubica el 3% de los venezolanos que emigran. Obtuvo en Venezuela el título de ingeniero en petróleo, sin embargo su ocupación en ese país, es  como administradora.

Cuando decidió viajar  lo hizo por aventura y considera que lo más difícil fue viajar sola. Tiene como proyecto futuro irse para Europa y para ello trabaja constantemente.

Armas aconseja a todos quienes tienen planeado emigrar, llevarse dinero extra,  sino quieren pasar tanto trabajo durante el trayecto  o los primeros días de adaptación.

De Perú por Venezuela cambiaría  las playas. De Venezuela por Perú: la gallardía de la gente por enfrentar a un gobierno corrupto.

Emocionalmente se siente triste,  porque extraña su  casa,  su familia y siente impotencia al  querer regresar a  Venezuela y no poder hacerlo.

Está motivada en seguir trabajando para ayudar a su familia quienes  viven las penurias venezolanas.

ANGEL ÁVILA

Debido a que el sueldo como atrilero (persona que facilita presentación en escena de una orquesta),  del Centro Académico Infantil La Chinita -ubicado en Maracaibo- no le alcanzaba para mantener a su esposa y tres hijos, Ángel Ávila decidió emigrar para Perú, donde actualmente lleva un año y cinco  meses laborando  doce horas diarias para enviarle una remesa a su familia.

Vive en el Distrito de Chorrillos, siendo  uno de los 43 que conforman la provincia de Lima, ubicada en el departamento homónimo en el Perú.

Uno de sus proyectos a corto plazo,  es tener la oportunidad y el dinero suficiente para sacar a su familia de  Venezuela. Trabaja en el área de mantenimiento general de un colegio en Perú.

Recuerda que lo más difícil del viaje fue que después de 6 días  de recorrido, le  robaron una maleta en el camino, por lo cual aconseja a las personas que buscan emigrar por tierra tener mucha paciencia y “creer en uno mismo, porque emigrar no es fácil”.

 Cuando se le consultó que cambiaría en el país por Perú, contestó: “nada  Venezuela es Venezuela”.  Afirma que emocionalmente está muy mal,  porque no ha podido reunirse con  su familia,  pero sigue adelante  trabajando por sus seres queridos.

ROXANA YEPEZ

Vivía en Ciudad Guayana y hace 8 meses viajó hasta Arequipa, donde se desempeña como asesora de ventas por teléfono.

En Venezuela obtuvo el título de administradora, pero no pudo seguir ejerciendo su profesión debido a la crisis venezolana que la obligó a emigrar.

Dejó a su mamá y su hermano, para conocer nuevos horizontes. Cuenta que una de las experiencias más fuertes durante el viaje fue: “cuando llegue a Rumichaca (frontera Colombia-Ecuador), cayó una lluvia de granizos,  donde me moje completamente,  incluyendo la maleta, no podía respirar por el frio y tuve que pagar unas horas en un hotel, lo cual no tenía presupuestado.

Aconseja a los futuros viajeros estar preparados  psicológicamente para trabajar en lo que sea, pero dignamente.

RAIHAN  FUENTES

Considera que Venezuela es perfecta y no cambiaría nada de su país. Rahian lleva siete meses en Perú y trabaja como ayudante de costura, atrás dejó a su mamá, hermana y  a una familia muy unida, ( tíos, abuelos, primos).

Decidió viajar por la crisis y escasez que tiene bien golpeada al estado Bolívar, donde residía. “Trabajaba como comerciante, pero la cosa se puso muy difícil, viajé primero a Brasil y luego decidí buscar otros horizontes”.

Aconseja a los jóvenes y familias que buscan viajar que lleven en su maleta muchas ganas de trabajar y no en busca de “la vida fácil”.

La anécdota más significativa durante esos días de carretera es que “cada vez  que iba más lejos extrañaba más a mi familia”. Llevo siete meses destrozado aquí en Perú.

ERNESTO CAÑA

La vida de extranjero no es fácil, por tal motivo invita a los futuros emigrantes a  llevar todos sus documentos en reglas, y “piénsenlo bien, pues cuando te montas en el autobús no hay vuelta atrás, no es como todo te lo pintan,  acá la realidad es otra”.

Ernesto vivía en Venezuela con su mamá y su hermano, trabajaba como supervisor en una contrata electricista y en Perú se desempeña como empleado de una empresa de reciclaje. “Me vine, porque cada vez los problemas económicos eran más fuertes”.

Entre las cosas que cambiaría de su país contestó: “cambiaría el mal servicio del agua que tiene Venezuela, por donde vivía es muy  problemático”.

Si pudiera en Perú exigiría que respeten el horario de trabajo, “acá abusan de los empleados más si son de otro país,  aparte el pago no es acorde a las  horas de trabajo”.

El viaje en carretera es difícil, son muchas horas y días,  y cuando toca hacer alguna necesidad fisiológica es “muy incómodo”.

Sueña con regresar a su país con un gran  aprendizaje y es  que no es fácil la vida de extranjero. “En estos momentos no me siento bien emocionalmente, por el distanciamiento tan drástico que vivo por alejarme de mi familia, aparte acá reitero existe explotación  a la mano de obra”.

Sin duda cada una de estas  historias encierra unas ganas inmensas de estos jóvenes de regresar a su país de origen y de seguir trabajando para ayudar a su familia. La tristeza y soledad de estar en otro país es el denominador común.  

Soy Nueva Prensa Digital, hace entrega de esta primera parte de los venezolanos en el extrajeron, sus realidades, sus anécdotas y  sus caras,  las podrán observar en estos reportajes que publicaremos cada domingo.

Comenzamos con Perú y continuaremos con Chile, Ecuador, Colombia y con cualquier otro lugar del mundo, donde se encuentre nuestro semillero de hombres y mujeres luchadores.

 

Osnelly Sánchez Madrid

[email protected]

 

 

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