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La luz solar es capaz de mejorar el ánimo, disminuye la presión arterial, fortalece los huesos, músculos y el sistema inmunológicos, estas son cinco razones por las que tomar sol puede mejorar la salud de las personas, por supuesto, nunca debe ser en exceso. 

De acuerdo a un artículo publicado por la BBC Mundo, la vitamina D es necesaria para que el cuerpo absorba el calcio y el fosfato de los alimentos, pues cada uno contribuye a tener huesos, dientes y músculos sanos. Sin importar la edad.

«Parece haber alguna evidencia de que contribuye al sistema inmunológico, además de ayudar a proteger contra algunas formas de cáncer y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple», señala Ann Webb, profesora de radiación atmosférica en la Universidad de Mánchester, para la BBC.

De acuerdo con investigaciones recientes, las personas con niveles muy bajos de vitamina D tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes y demencia. 

La exposición al sol mejora el estado de ánimo al aumentar la liberación de serotonina en el cerebro, que ayuda a sentirse relajado y enfocado. Por ello, las personas que viven en lugares donde hay menos luz solar, sufren de trastorno afectivo estacional (TAE), un tipo de depresión ocasionada por los bajos niveles de serotonina.

Así, estudios demostraron que hay niveles más altos de serotonina en la sangre cuando el día está despejado, en comparación con los días nublados. También, la luz solar produce que las células de la piel generen endorfinas y creen una sensación de bienestar.

Científicos de la Universidad de Edimburgo, Escocia, reconocieron, a través de un experimento que, mantener el brazo 20 minutos expuesto a la luz solar permite que los vasos sanguíneos se dilaten y disminuye la presión arterial.

Exposición

El tiempo que debe estar expuesto al sol para producir la cantidad ideal de vitamina D es personal; depende del tipo de piel, la sensibilidad de la misma y de dónde reside. Lo primordial es no quemarse.

Es importante considerar que las pieles más oscuras, producen melanina en mayor cantidad, un pigmento que actúa como protector solar natural, lo que absorbe la radiación y protege la piel de los daños. Por lo cual, impide que la vitamina D se produzca con la misma facilidad y requerirá de un tiempo de exposición más largo. 

Para alguien con piel clara, 10 minutos pueden ser suficientes. Si la piel es muy oscura, el tiempo idóneo será de hasta 45 minutos.

 «La vitamina D en realidad se produce en esa primera exposición inicial, así que toma un poco de sol y con frecuencia», recomienda Webb.