Ciudad Guayana.- El pasado 20 de marzo de 2022 se presentaron unos hechos violentos entre un grupo de personas indígenas Yanomami y efectivos militares en torno al acceso a Internet en la base aérea de Parima B, que forma parte de la Base Aérea General José Antonio Páez del estado indígena de Amazonas.

Los actos dejaron como saldo cuatro indígenas Yanomami asesinados y cinco personas heridas entre militares e indígenas. Dos de estos indígenas heridos es el menor de edad Borges Sifontes de 16 años y su hermano Gabriel Silva de 19.

Los jóvenes fueron enviados al hospital José Gregorio Hernández en Puerto Ayacucho y posteriormente fueron trasladado de manera irregular, sin consultar a su representante legal Olnar Ortiz, supuestamente al hospital Militar Carlos Arvelo en Caracas.

Sin embargo, el paradero de estos jóvenes que son testigos claves de lo ocurrido el 20 de marzo en Parima B es desconocido, por lo que Amnistía Internacional lo califica como una «desaparición forzada», el cual es un crimen de derecho internacional.

Las exigencias de Amnistía Internacional

La organización encargada de trabajar para que los derechos humanos sean reconocidos y respetados, solicitó al Gobierno a través de su comunicado los siguientes puntos:

  • Se haga público el paradero, situación jurídica y motivo de traslado de los jóvenes Yanomani y, asimismo, se haga saber tal circunstancia al Foro Penal y su representante para que puedan acompañarlos en su representación legal.
  • Se garantice el derecho a la libertad de los jóvenes Yanomani y que el mismo no sea restringido de manera arbitraria en el transcurso de la investigación que lleva a cabo la Fiscalía en Venezuela.
  • Se garantice que la situación en que se encuentran y el tratamiento recibido por los jóvenes Yanomami es adecuado y pertinente culturalmente, en particular en atención al lenguaje y edad de los jóvenes.
  • Se permita al Foro Penal y demás representantes legales un acceso regular y frecuente a las actuaciones e investigaciones de la Fiscalía.

Al momento de esta publicación ninguna autoridad competente se ha pronunciado sobre el paradero de estos jóvenes indígenas, el cual uno de ellos no habla el idioma castellano.