Andrea Palacios, la piloto más joven de Venezuela y la primera en dirigir un vuelo tripulado completamente por mujeres, agradeció a sus padres por inculcarle el amor hacia la aviación. 

En entrevista con la periodista Shirley Varnagy, Palacios expresó que sus referencias desde muy pequeña son sus padres y expresó que desde los 7 años «decidió que sería piloto». 

El pasado viernes despegó desde el aeropuerto de Porlamar hasta Maiquetía el primer vuelo tripulado solo por mujeres en Venezuela de la aerolína conviasa, pilotado por Andrea Palacios.

«Cuando comencé a trabajar en Conviasa, luego de que me certifiqué como piloto comercial, recordó la piloto, fuí primera oficial y acumulé muchas horas de vuelo» dijo.

Andrea Palacios contó que el vuelo no fue planificado para solo mujeres, «en prinicipio tenían un tripulante masculino», sin embargo, la programación cambió y se dieron cuenta que eran solo mujeres. 

Por su parte, Jazmin Acosta, primera oficial comentó que «el gremio masculino nos lleva de la mano para hacernos sentir cómodas y seguras» y resaltó que «compartir la cabina con mujeres es magnifico».

La primera oficial explicó que desde que vio a Andrea como capitán de nave, «sabíamos que era cuestión de tiempo para lograr volar juntas».

«Me sentí emocionada y la receptividad de las personas, los trabajadores del aeropuerto fue lo que me sorprendió más» dijo Acosta.

Hacen historia

«Super emocionadas», así calificaron sus sentimientos de ese día y relataron que las personas en el aeropuerto las miraban con cara de alegría. 

La capitana manifestó que sintió «presión», porque aunque era un vuelo igual que otros, sabía que tenía los ojos de todo el mundo sobre el vuelo.

«La emoción al llegar al aeropuerto y de saber que era algo que iba a trascender y después pasar a cabina y cambiar la mentalidad a la de trabajo, fue una gran experiencia» dijo Jazmin.

Ambas recordaron la reacción de sus pasajeros al enterarse que era un vuelo tripulado por mujeres, «todos querían entrar a la cabina y tomarse fotos, fue emocionante y gracioso».

«Habían niñas que decían que querían ser como nosotras» acotaron ambas y comentaron también que lo sintieron como una gran responsabilidad.