A lo largo del tiempo Chanel nos ha sorprendido, no solo por la historia de sus inicios, también por sus creaciones emblemáticas y por supuesto, los desfiles con que nos han envuelto en atmósferas completamente diferentes, desde un supermercado, hasta crear su propio aeropuerto.

Los grandes venues para las presentaciones de sus colecciones son parte de cada colección, y la entrega de hace unas horas no fue la excepción, pues vimos grandes guiños a los paseos ecuestres.

El desfile se realizó en el Grand Palais Éphémère, en Paris, en un set diseñado por Xavier Veilhan, un lugar en el que grandes piezas de diferentes colores se encontraban en lo alto de lo simulaban ser paseos ecuestres.

El set fue solo la antesala de una gran entrada y colección, pues como si no fuera suficiente con el venue, la primera salida fue diferente a las que estamos acostumbrados a ver, pues Carlota Casiraghi abrió, ¡pero montada a caballo!

La vuelta al recinto con un saco de tweed negro fue una pista de lo que estabamos a punto de conocer: sacos entallados con líneas minimlistas a juego y conjuntos monocromáticos en diferentes colores. Los vestidos-abrigo y vestidos cortos también hicieron su aparición con detalles shiny en los botones a lo largo de las siluetas.

«El drama»

El toque dramático estuvo a cargo de las plumas en diferentes diseños, fueron las encargadas de ponerle dinamismo a pantalones, mangas y la parte central de diversos vestidos. Las transparencias también hicieron una gran aparición, fusionadas con texturas sólidas.

Las siluetas shiny también estuvieron presentes, en vestidos largos con aberturas en la parte baja, así como otros combinados con chaquetas cropped. Las mangas y vestidos abullonados sin duda fueron de nuestras siluetas preferidas. Solo por detrás de la última entrega, la cual eran combinaciones bicolor entre shiny tweed y grandes faldas y pantalones.

Durante la presentación también pudimos ver faldas semi abiertas adheridas a un vestido entero corto por la parte baja, combinados con sacos que daba la impresión de ser dos looks en uno. La presentación terminó con un vestido de novia blanco, que también contaba con dos piezas.

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