Washington.- El presidente estadounidense, Joe Biden, propuso este miércoles un plan que producirá, preservará y modernizará más de 2 millones de unidades de vivienda asequibles y creará empleos «bien remunerados», siempre que el Congreso lo apruebe.

La Casa Blanca anunció en un comunicado esta propuesta que estaría incluida en el Plan de Infraestructuras -que el Gobierno negocia con los republicanos- y que pretende combinar 213.000 millones en financiación directa y más de 100.000 millones en créditos fiscales para modernizar casas.

Este programa, de acuerdo con la oficina presidencial, incluye más de 500.000 viviendas nuevas y rehabilitadas para compradores y propietarios de viviendas de ingresos bajos y moderados.

«Estas inversiones crearían y mantendrían cientos de miles de empleos bien remunerados» aseguró la Casa Blanca, quien también aprovechó para subrayar que la mayor parte de estos empleos no requerirían un título universitario y podrían ser sindicados.

La oficina presidencial hizo público su plan de vivienda en medio de las negociaciones sobre el programa de infraestructuras que mantienen demócratas y republicanos, y que está aún muy lejos de un acuerdo.

Y eso pese a que Biden accedió la pasada semana a recortarlo de 2,25 a 1,7 billones de dólares, haciendo caso a las peticiones desde el bando conservador.

Los republicanos siguen considerando excesivo el plan demócrata y critican que incluya cuestiones no estrictamente relacionadas con la infraestructura.

Proponen una inversión más reducida, de 568.000 millones de dólares, centrada en lo que consideran infraestructura tradicionales como puentes, carreteras o aeropuertos.

Para Biden y los demócratas, sin embargo, la propuesta republicana se queda corta para las necesidades del país, e insisten en incluir inversiones para adaptar el tejido económico ante los desafíos de la crisis climática, como exenciones fiscales para vehículos eléctricos y la formación de trabajadores.

Por otro lado, los republicanos critican que el plan de Biden sea financiado a partir una subida de impuestos para las grandes empresas, para las que elevaría el impuesto de sociedades del 21 % actual al 28 %.

Para hacer valer su débil mayoría en el Senado (51-50), contando con el voto de la vicepresidenta Kamala Harris, los demócratas tienen que usar un mecanismo legislativo, conocido como «reconciliación», que les permite aprobar de manera excepcional proyectos relacionados con el presupuesto por mayoría simple.

 

EFE

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