Detroit, Estados Unidos.  Un día después de hablar sobre el dolor que está sintiendo en la rodilla derecha y la incertidumbre de su futuro, Miguel Cabrera dejó claro una cosa: no se retirará hasta después de 2023.

El viernes, Cabrera se acercó a Chris McCosky, reportero de The Detroit News en el clubhouse y le dijo que no tenía planes de retirarse.

“De ninguna manera voy a renunciar”, enfatizó el toletero de los Tigres. “El próximo año voy a estar aquí”.

“Tengo que hablar con mi agente, con el gerente general, con todos (para) ver cuál será el plan para el próximo año”, había dicho Cabrera el jueves, frente a periodistas. “Ahora mismo no lo sabemos. Estamos enfocados en el día de hoy. Vamos a ir día a día y ver qué pasa. No pienso en el próximo año. Estoy pensando en tratar de terminar saludable este año”.

Alarmas inmediatas

Esas declaraciones, de inmediato generaron alarmas y Miggy volvió a ser noticia, más allá de sus habituales logros personales, cada vez que hace algo con su madero.

El 5 de julio, el maracayero ligó de 3-3, con boleto, y elevó su promedio a .308. De allí en adelante, su rendimiento comenzó a decaer y antes de este fin de semana, apenas exhibía una línea ofensiva de .133/.221/.200 (75-10), con dos dobles, un jonrón y ocho remolcadas, en sus últimos 22 desafíos.

“Está adolorido”, destacó el mánager A. J. dijo Hinch, de acuerdo con un reporte de MLB.com. “Sé que no le gusta admitirlo. No se está moviendo muy bien y creo que está jugando con algo de dolor”.

Descanso alternado

Así, que más allá de pensar en lo que podría pasar en 2023, en Detroit están preocupados por la actual situación del slugger, por lo que Hinch reiteró que Cabrera descansará cada dos días durante la estadía de siete juegos de los Tigres en Camerica Park. Cuando se quede en la banca, estará disponible como emergente.

El plan seguirá por el resto de la temporada, como había adelantado el estratega a principios de semana.

Si las molestias continúan, Hinch y el equipo evaluarían la posibilidad de enviarlo a la lista de lesionados.

“Odio que no se sienta bien”, apuntó el piloto. “Ha pasado por tanto dolor en su carrera que probablemente ni siquiera podamos comprenderlo, pero esta vez, creo que eso lo convenció de hablar abiertamente y asegurarse de que estamos haciendo lo correcto”.

“Miguel ha hecho un buen trabajo…”

“Simplemente creo que nadie lo sabe excepto el propio jugador”, abundó Hinch sobre la situación del criollo. “Y Miguel ha hecho un buen trabajo ocultando todo lo que ha debido soportar. En sus temporadas de MVP, ha jugado con dolor. Algunas de sus campañas de alto rendimiento, las ha jugado con dolor. Simplemente creo que es un fastidio, porque no quieres que sea así para ninguno de tus muchachos, específicamente para los de su calibre”.

Cabrera, quien cumplirá 40 años el próximo mes de abril, tiene pendiente un pago de 32 millones de dólares en 2023, la temporada final de la extensión de contrato que firmó en 2014. Después de eso, los Tigres tienen la posibilidad de comprar sus años de opción en 2024 y 2025 por $8 millones.

Una vez que se retire, Cabrera ha dicho que le gustaría seguir ligado al besibol y, en especial a los Tigres, tal vez como coach.

 

Redacción SNPD con información
de Alexander Mendoza | Prensa LVBP