Tras un minucioso seguimiento que se extendió por más de 24 meses, comisiones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del estado La Guaira lograron la captura de Luis Ernesto Romero Pérez, de 52 años de edad, apodado por los cuerpos policiales como “El Monstruo de Caracas”. El sujeto está plenamente convicto y confeso por el abuso sexual continuado de al menos cinco adolescentes en la región litoralense.
La detención del peligroso agresor se concretó en el sector costero de Macuto, gracias a la astucia y malicia de una madre de la comunidad. La mujer avistó una camioneta marca Jeep, modelo Cherokee, de color verde, cuyas características coincidían exactamente con los reportes previos y denuncias que circulaban sobre los raptos y abusos en la zona. De inmediato, dio aviso a las autoridades, lo que activó un cerco policial que culminó con el arresto del sospechoso.
El perfil del depredador y su modus operandi
De acuerdo con las investigaciones técnico-científicas lideradas por la secretaría de seguridad, Romero Pérez operaba bajo un perfil perverso y calculador. El sujeto utilizaba ropa alusiva al gremio de la salud y se hacía pasar por médico profesional para ganarse de forma rápida la confianza tanto de los representantes como de las víctimas, cuyas edades oscilan estrictamente entre los 12 y 15 años.
Una vez que lograba aislar a las adolescentes bajo cualquier pretexto o engaño, las trasladaba a bordo de su vehículo rústico hasta un apartamento de su propiedad ubicado estratégicamente en el estado La Guaira. En dicho inmueble, habilitado como un consultorio clandestino y privado, el criminal consumaba los vejámenes aprovechándose de la vulnerabilidad de las menores.
Evidencias incautadas y pase a tribunales
Al momento de practicar la requisa de rigor y el allanamiento a sus propiedades, los funcionarios de inteligencia lograron recolectar material de alto valor criminalístico, entre lo que destaca:
La camioneta Jeep Cherokee verde utilizada para el traslado de las víctimas.
Varios equipos de telefonía celular, los cuales están siendo sometidos a vaciado telefónico por parte de expertos informáticos para determinar si existen registros de más víctimas o material audiovisual pornográfico.
Equipos e insumos médicos con los que sustentaba su fachada, entre ellos un tensiómetro manual y un termómetro digital.
El caso fue remitido de manera perentoria a las fiscalías con competencia en materia de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del Ministerio Público. Durante la audiencia de presentación, la representación fiscal imputó formalmente a Luis Ernesto Romero Pérez por los delitos de abuso sexual sin penetración a menores de edad bajo la agravante de multiplicidad de víctimas. Tras evaluar la contundencia de las pruebas presentadas, el Tribunal de Control de La Guaira dictó la medida judicial preventiva de libertad, ordenando su reclusión inmediata en un internado judicial.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









