Pekín.- China respondió este lunes con la prohibición de la escala de buques y aeronaves militares estadounidenses en Hong Kong, a la aprobación por EEUU de sendas leyes de apoyo a las protestas hongkonesas, lo que viene a deteriorar aún más las relaciones bilaterales y con ello las posibilidades de una solución a la guerra comercial que enfrenta a ambas superpotencias.

Apenas tres días después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, convalidase el pasado jueves la llamada «Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong» -por la que Washington podrá sancionar a funcionarios chinos por su actuación en las protestas- Pekín contestó hoy prohibiendo hacer escala a buques y aeronaves militares estadounidenses en la ciudad, y con un aumento de sanciones a onegés estadounidenses.

China ha rechazado en ocasiones en el pasado otorgar permisos a los buques de EEUU para hacer escala en Hong Kong, la última vez este agosto, cuando no permitió que un destructor estadounidense recalara en la ciudad con el argumento de la tensión causada por las protestas.

Desde el traspaso de la soberanía británica sobre Hong Kong a China en 1997, los permisos para que atraquen barcos o aterricen aviones han ido reduciéndose cada vez que surgían fricciones entre ambos países.

Ahora, Pekín decide «suspender la revisión de cualquier solicitud», según la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Hua Chunying, lo que podría ser definitivo, aunque deja también abierta la puerta de levantar la suspensión el momento oportuno.

CHINA SANCIONARÁ A OENEGÉS COMO «HRW»

Pero la respuesta china no se quedó ahí. El Gobierno comunista sancionará además a varias organizaciones no gubernamentales (ONG) norteamericanas, entre ellas la conocida asociación de vigilancia de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

También se encuentran entre las sancionadas la Fundación Nacional para la Democracia, el Instituto Nacional Demócrata para los Asuntos Internacionales, el Instituto Republicano Internacional y la Freedom House, aunque Hua no aclaró a qué tipo de sanciones se enfrentarán estas ONG, que operan todas desde Hong Kong ya que tienen prohibida su actividad en la China continental.

La portavoz aseguró que «muchos hechos y pruebas» demuestran que esas ONG «apoyan a las fuerzas anti-Çhina» en Hong Kong y «les animan a comprometerse en actos criminales extremadamente violentos y en actividades separatistas».

«Ellas cargan con importantes responsabilidades en el caos en Hong Kong y se merecen ser sancionadas y pagar el precio», aseveró.

El precio a pagar podría ser que se le negara la entrada a Hong Kong al personal de esas organizaciones y que se limitase su actividad en la ciudad, según informaba hoy el diario oficial chino Global Times.

CHINA DEJA CLARO SU PODER

Con ambas medidas, China deja claro que tiene el poder sobre Hong Kong y puede prohibir que entren en la ciudad tanto barcos o aviones como organizaciones humanitarias norteamericanas.

El Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino, publicaba hoy un duro editorial contra Estados Unidos en el que se encargaba de recalcar que los intentos de Washington de intervenir en los asuntos internos de China «están condenados al fracaso».

«China no permitirá que cualquier fuerza externa haga lo que quiera en Hong Kong», aseveró el periódico.

La enfurecida reacción de China del pasado jueves tras la convalidación de las leyes por parte de Trump ya hacía presagiar que la respuesta no tardaría en llegar.

Pekín habló entonces de «un claro acto hegemónico», y acusó a Washington de «menospreciar los hechos, distorsionar la verdad y apoyar abiertamente a criminales violentos».

Hua urgió hoy a EEUU a «corregir sus errores» y advirtió de que China «tomará más medidas si es necesario».

15 DICIEMBRE, FECHA CLAVE

Pero además, la portavoz aprovechó para arremeter contra EEUU en relación con diferentes asuntos durante la rueda de prensa del Ministerio de Exteriores.

«Los derechos humanos no son un eslogan, los Estados Unidos no son de ninguna manera unos defensores de los derechos humanos, sino unos ofensores o unos abusadores de los derechos humanos», afirmó.

La escalada del deterioro en las relaciones se produce cuando ambos países se encuentran todavía negociando la primera fase de un acuerdo de resolución de la guerra comercial para el que Pekín demanda que Washington retire varios aranceles sobre sus productos, según los medios oficiales chinos.

El próximo 15 de diciembre, de no haber una solución hasta entonces, una nueva tanda de gravámenes de EEUU sobre productos chinos debería entrar en vigor, a lo que China respondería a su vez gravando nuevas importaciones estadounidenses.

 

EFE

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