
Cancilleres y ministros de Seguridad de Chile, Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador se congregaron este jueves en la ciudad de Santiago con el propósito de robustecer de manera inmediata los canales de coordinación operativa en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. El encuentro de alto nivel busca establecer una hoja de ruta técnica común para frenar la expansión de las estructuras delictivas que afectan la estabilidad interna de las naciones andinas y del cono sur.
Durante el discurso de apertura, el presidente de Chile, José Antonio Kast, manifestó el cansancio generalizado de los estados frente al avance de las mafias que someten comunidades y corrompen instituciones. El mandatario enfatizó que el accionar criminal vulnera de forma directa los derechos fundamentales de los ciudadanos, por lo que instó a los gobiernos aliados a enfrentar el problema con absoluta decisión y fuerza del Estado, bajo la premisa de que ante la delincuencia la neutralidad es imposible.

Objetivos tácticos de la cumbre
De acuerdo con las directrices difundidas por la Cancillería chilena, la sesión de trabajo no se limitará a declaraciones de principios, sino al diseño y aprobación de medidas concretas, medibles y sujetas a verificación periódica. Las mesas técnicas concentran sus esfuerzos en optimizar la fiscalización y coordinación fronteriza mutua, dinamizar la cooperación institucional y agilizar el intercambio en tiempo real de información de inteligencia criminal.
Asimismo, la agenda prioriza el fortalecimiento de los mecanismos regionales de respuesta ante contingencias de seguridad y la trazabilidad de los flujos financieros ilícitos. Este último punto busca congelar los activos y desmantelar el poder económico que sustenta la logística de las bandas internacionales que operan en los puertos y carreteras de la región.
Delegaciones y sintonía política
La cumbre cuenta con una participación diplomática y de seguridad de primer nivel. La delegación de Argentina está encabezada por los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y Alejandra Monteoliva (Seguridad); Ecuador está representado por la canciller Gabriela Sommerfeld y el viceministro Jorge Ribadeneira; mientras que por Perú asisten los ministros Carlos Pareja (Relaciones Exteriores) y José Zapata (Interior). El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, y los ministros anfitriones chilenos, Francisco Pérez Mackenna y Martín Arrau, completan el foro de deliberación.
Con la única excepción de Perú —nación que se encuentra inmersa en un extenso proceso electoral—, el resto de los países participantes comparte una afinidad ideológica de derecha o extrema derecha. Esta sintonía los vincula directamente al ‘Escudo de las Américas’, la iniciativa continental de seguridad presentada el pasado mes de marzo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diseñada para neutralizar el delito transnacional y contener la influencia geopolítica de China en el hemisferio.
Consenso y cierre de la jornada
El presidente chileno resaltó que la región atraviesa un momento político propicio para unificar criterios y optimizar las doctrinas de seguridad interna, poniendo como ejemplo de éxito regional la política de recuperación y control estricto de los recintos carcelarios implementada por el Gobierno de Argentina.
La jornada de deliberaciones contó además con la intervención del fiscal general de Chile, Ángel Valencia, quien ofreció una ponencia especializada a puerta cerrada para los ministros. Tras el cese de las mesas de análisis programado para el mediodía, las delegaciones suramericanas tienen previsto emitir y dar lectura a una declaración conjunta que formalice los compromisos operativos alcanzados.
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