
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, aclaró este jueves que su administración solicitó formalmente a los Estados Unidos una intensificación de los convenios vigentes en materia de equipamiento, capacitación técnica e intercambio de inteligencia militar contra el narcotráfico. Con esta declaración, el jefe de Estado desmintió de forma tajante que el país contemple la ejecución de bombardeos conjuntos con tropas norteamericanas dentro del territorio nacional.
La aclaratoria presidencial surge como respuesta a un artículo publicado por el diario neoyorquino The New York Times, el cual afirmaba que el Gobierno guatemalteco había dado luz verde a ataques aéreos coordinados con Washington a partir del próximo mes, presuntamente acordados durante una llamada telefónica sostenida el pasado 19 de mayo entre Arévalo y el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth.
Alcance de la cooperación solicitada
El mandatario precisó que las acciones contra las redes del crimen organizado transnacional serán planificadas y lideradas de forma exclusiva por las fuerzas de seguridad de Guatemala. En ese sentido, detalló que el requerimiento enviado a la Casa Blanca busca optimizar la efectividad táctica de los uniformados locales mediante el acceso a asesores estratégicos, transferencia de tecnología y adiestramiento de personal de infantería.
Arévalo de León enfatizó que cualquier marco de colaboración internacional se ejecutará en estricto apego a la soberanía del país, asegurando que Guatemala no suscribirá ningún tratado que vulnere los principios establecidos en la Constitución de la República o en su legislación interna vigente.
Tensiones por el Escudo de las Américas
La controversia mediática coincide con un periodo de marcadas divisiones políticas en la región a causa de las estrategias de seguridad impulsadas por la administración del presidente estadounidense Donald Trump. En marzo pasado, Washington fundó el «Escudo de las Américas», una coalición continental contra el crimen organizado integrada por gobiernos de corte conservador como los de El Salvador, Argentina y Ecuador. No obstante, administraciones de izquierda y centroizquierda, entre ellas las de Guatemala, México, Colombia y Brasil, optaron por desmarcarse de dicha iniciativa.
El recelo de estos gobiernos se sustenta en modelos como el aplicado en Ecuador, donde el Pentágono mantiene un polémico esquema de asesoría en redadas terrestres y ataques aéreos que ha encendido las alarmas de organismos internacionales tras reportarse un bombardeo equivocado contra una granja lechera en la frontera norte de ese país. Al respecto, Arévalo zanjó que su país desconoce los términos del pacto ecuatoriano y descartó cualquier similitud con la postura guatemalteca.
El factor fronterizo con México
La negativa de Guatemala a aceptar misiones bélicas en su espacio aéreo emula la posición fijada por su vecino del norte, México. La administración de Donald Trump ha ejercido fuertes presiones diplomáticas sobre el Palacio Nacional para que acepte incursiones y bombardeos similares a los de Ecuador con el fin de neutralizar a las mafias de la droga.
Sin embargo, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha cerrado de manera definitiva la puerta a cualquier operación militar estadounidense en su territorio, fundamentando su decisión en la defensa irrestricta de la soberanía e integridad de la nación azteca.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








