Fotografía del 8 de septiembre de 2026 del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella (c), con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio (i), y el ministro de Exteriores de Colombia, Omar Bula Escobar, en Barranquilla (Colombia). EFE/ Ricardo Maldonado Rozo

El Gobierno de Colombia, liderado por el presidente Abelardo de la Espriella, anunció este jueves la ruptura de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, una medida que se encuentra vigente desde el pasado sábado 19 de septiembre, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

«El Ministerio de Relaciones Exteriores, en nombre del Gobierno de Colombia, informa que, a partir del 19 de septiembre de 2026, rompió formalmente las relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán», señaló la Cancillería en un comunicado oficial.

De acuerdo con el despacho diplomático, la decisión responde a «los pilares que guían la política exterior del Gobierno en materia de seguridad nacional y hemisférica, y la lucha contra el crimen transnacional».

Continuidad consular y designación como grupo terrorista

A pesar de la medida, el Ministerio de Relaciones Exteriores precisó que esto no implica la ruptura de las relaciones consulares, citando el artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y el numeral 3 del artículo 2 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963. La Dirección de Protocolo comunicará formalmente a las autoridades iraníes el procedimiento administrativo correspondiente.

En paralelo, el Ejecutivo colombiano declaró formalmente como «grupo terrorista» al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní (CGRI). Según la argumentación de Bogotá, dicha organización representa un «grave peligro para la paz y seguridad internacional», señalando que «reprime a la población iraní y ataca en operaciones encubiertas más allá de las fronteras de Irán».

Final a más de medio siglo de vínculos bilaterales

Las relaciones diplomáticas entre Colombia e Irán se remontaban al 28 de abril de 1975. A lo largo de cinco décadas, y con interrupciones ocasionales en los niveles de representación, ambas naciones mantuvieron canales de comunicación y suscribieron acuerdos bilaterales en materia cultural y asuntos consulares. Irán mantenía una embajada en Bogotá, mientras que Colombia atendía los asuntos en Teherán mediante su embajada en Turquía con acreditación concurrente.

Durante la administración de Gustavo Petro (2022-2026), los nexos se mantuvieron estables; en febrero de 2023 se recibieron las cartas credenciales del entonces embajador iraní, Ahmad Reza Kheirmand, y se sostuvieron reuniones de alto nivel entre las cancillerías.

Alineamiento geopolítico con Estados Unidos e Israel

Sin embargo, el quiebre diplomático se enmarca en un giro radical de la política exterior bajo la administración de De la Espriella, caracterizado por el estrechamiento de lazos con la Casa Blanca y el restablecimiento de relaciones estratégicas con Israel —rotas en mayo de 2024 durante el mandato anterior—. En julio pasado, Bogotá acordó la reactivación de nexos con Tel Aviv y la futura apertura de una embajada colombiana en Jerusalén.

Asimismo, la Cancillería expuso otros factores determinante para la ruptura, entre ellos los presuntos nexos de Teherán con grupos narcoterroristas, cuestionamientos por violaciones de derechos humanos, ataques a países vecinos en Oriente Medio, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la falta de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Tras el anuncio, la embajadora de Israel en Bogotá, Vivian Aisén, celebró la postura del Gobierno colombiano manifestando que «esta medida, incluida la salida del embajador iraní del país, contribuirá a fortalecer la seguridad de la población colombiana».

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store