Las autoridades colombianas investigan un violento enfrentamiento armado entre dos facciones disidentes de la extinta guerrilla de las FARC en las selvas del departamento del Guaviare, al sur del país. De acuerdo con reportes preliminares de medios locales, los combates habrían dejado un saldo trágico de entre 20 y 50 combatientes fallecidos, una cifra que aún aguarda por la verificación judicial en el terreno.
Ante la gravedad de la situación, el comando general de las fuerzas militares ordenó un despliegue inmediato. «A esta hora, tropas de la Brigada 22 mantienen presencia estratégica en la zona rural de San José del Guaviare con el propósito de proteger a la población civil, fortalecer la seguridad, preservar el control territorial y asegurar el respeto al Derecho Internacional Humanitario (DIH)», informó el Ejército a través de un comunicado oficial.
Guerra por las rutas de la coca
Informes de inteligencia militar señalan que las hostilidades se concentran en una feroz disputa territorial entre el Estado Mayor Central (EMC), comandado por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco —uno de los criminales más buscados del país—, y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), liderado por Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá. Ambos grupos se pelean las rentas de la minería ilegal y los corredores estratégicos del narcotráfico que conectan la Orinoquía con la Amazonía.
Las alarmas se encienden doblemente debido a que esta escalada de violencia ocurre a tan solo tres días de que se celebre la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, lo que ha puesto en máxima alerta a los organismos de observación electoral.
El estamento militar detalló que las operaciones de control se ejecutan de manera focalizada en las veredas rurales de Resbalón, Boquerón, Filo de Hambre, Caño Negro, Charras y Puerto Alvira, sectores pertenecientes a la jurisdicción de San José del Guaviare, la capital del departamento.
Un territorio históricamente en disputa
El Guaviare ha sido, por décadas, un teatro de operaciones crítico en el conflicto colombiano. Tras la firma del acuerdo de paz y la desmovilización de la guerrilla mayoritaria en 2016, diversas estructuras criminales que se negaron a dejar las armas coparon los vacíos de poder estatal, manteniendo sometida a la población rural bajo la economía de la coca y la extorsión. Esta misma zona fue escenario en enero de este año de otro cruento choque entre disidencias que dejó un saldo verificado de 26 muertos.
Fuentes del Ministerio de Defensa informaron que el jefe de la cartera, Pedro Sánchez Suárez, se trasladará a la región y ofrecerá un pronunciamiento oficial en las próximas horas para dar el parte definitivo de bajas y las identidades de los caídos, una vez que las comisiones forenses logren acceder de forma segura al epicentro de la selva.
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