
¿Sabrías exactamente qué pasos seguir si la tierra comienza a temblar en este preciso instante? Ante el constante riesgo de movimientos telúricos, instituciones y expertos en prevención de desastres han reforzado hoy los protocolos de actuación para la población civil. Esta alerta educativa tiene un propósito inmediato: preparar a los ciudadanos para salvaguardar sus vidas y evitar tragedias mayores derivadas de la improvisación.
Históricamente, la aglomeración de personas en escaleras, las cortaduras por cristales rotos y las acciones impulsadas por el pánico colectivo han generado más accidentes y heridos durante estos eventos que el propio movimiento de la tierra.
A raíz de este precedente, organismos como el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET – El Salvador), el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED – México) y la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS) han estandarizado las normativas de seguridad en hogares, vías públicas y oficinas.
Estas normativas dictan exactamente cómo proceder en cada fase:
Antes del sismo
Planifica y prepárate: Desarrollar un plan de protección y asegurar muebles altos son acciones preventivas esenciales. Estar debidamente preparado es el primer paso según los estándares de prevención y protección.
Práctica: Se recomienda firmemente realizar simulacros de evacuación en colegios y lugares de trabajo. La práctica de dirigirse de inmediato a los puntos de encuentro asegura una respuesta lógica y rápida.
Durante el sismo
Agáchate, cúbrete y agárrate: La técnica de protección universal ante el impacto es agacharse, cubrirse y agarrarse firmemente. Si no es posible ubicarse bajo un escritorio, la persona debe refugiarse alejada de ventanas u objetos propensos a caer.
Mantén la serenidad: Conservar la calma y evitar la histeria es fundamental para no provocar incidentes adicionales. Durante el movimiento, se debe caminar con precaución y asistir a quienes lo requieran.
Rutas seguras: Si la evacuación es inminente, se deben utilizar las escaleras, evitando siempre el uso de ascensores. Quienes se encuentren en exteriores tienen el deber de alejarse de cables de tendido eléctrico, rascacielos y postes.
Después del sismo
Verifica las estructuras: No se debe hacer uso de un inmueble si este evidencia daños estructurales. Es imperativo no regresar a viviendas, edificios u oficinas que presenten agrietamientos, desprendimientos o vidrios rotos. Además, se deben cerrar las llaves de suministro para verificar fugas.
Previene incendios: Está estrictamente prohibido encender cerillos, yesqueros, velas o aparatos de flama abierta hasta constatar que no hay fugas de gas. Para iluminar, es indispensable utilizar únicamente linternas.
Protégete físicamente: En las calles, se debe evitar a toda costa pisar o tocar cualquier cable suelto o caído. Igualmente, es crucial usar zapatos cerrados para evitar heridas con escombros, descartando caminar descalzo o en sandalias.
Comunicación responsable: Las líneas telefónicas deben utilizarse de manera exclusiva para llamadas de emergencia comprobada. Las autoridades recomiendan informarse por medios oficiales, evitando propagar rumores o compartir audios de información no verificada que alteren a la población a nivel nacional.
Un dato concluyente y de suma relevancia, subrayado por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, es que, pese a cualquier avance tecnológico, los terremotos no se pueden predecir. Por esta precisa razón, cultivar la calma y estar preparados a través de la educación preventiva sigue siendo nuestra única y mejor herramienta de supervivencia.
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