Ciudad Bolívar.- Lugareños de la comunidad agrícola y pesquera, Boca de Marhuanta o conocida por muchos como Puerto Aguane, parroquia Panapana, municipio Angostura del Orinoco, aseguran que están en el olvido, aun cuando son una zona productiva y fructífera, pese a las contrariedades económicas y de salud.

El pescador Julio Aguane, nativo y fundador de Boca de Marhuanta, afirmó que hoy sus pobladores se encuentran en una situación bastante difícil, “aun cuando recientemente fuimos muy visitados por candidatos, del oficialismo y oposición, para las pasadas elecciones regionales, quienes realizaron propuestas bien interesantes para quienes vivimos en la parroquia Panapana”.

Aguane, dijo que a ambos bandos les plantearon el proyecto turístico, que es bastante ambicioso y que hasta la presente fecha, quienes resultaron electos no han vuelto a la zona “se esfumaron, se los llevó el viento, pero con la esperanza, que podamos hacer realidad, porque sería de gran beneficio colectivo”.

Por su parte las mujeres de la comunidad, mencionaron el deterioro y situación precario del centro educativo del sector, “la pequeña escuela de Boca de Marhuanta, se encuentra en total abandono, los maestros deben ingeniárselas para dar las clases a los más de 30 niños que asisten a clases en este periodo escolar 2021- 2022”.

Vecinos aseguran que es urgente la recuperación del plantel para una educación de calidad, “queremos que nuestros niños estudien sin el susto de que les caerá la escuela encima, además necesitamos lo más pronto posible un comedor escolar, la mayoría de los muchachitos que asisten a clase, son de bajos recursos, con padres sin un trabajo fijo, viven de la pesca y cuando no hay, pasan necesidad, no tienen para comprar alimentos”, aseguró la joven madre, quien no se quiso identificar.

Proyecto turístico

Finalmente el señor Aguane, expresó: “aprovecho para hacerle una invitación a la Secretaria de Turismo y la Secretaria del Ambiente, para que nos ayuden a fomentar el turismo en esta zona, más en esta época, cuando el río Orinoco se encuentra en su parte baja y esto permite que visitantes y turistas bajen hasta sus extensas lajas que son bañadas por las aguas poderosas del río padre, y desde allí se observa un mágico paisaje natural, como también los curiareros que llegan cargados de pescado en temporada”.

 

Ivannia Moreno Palacios