Ciudad Guayana. – Dentro del sector 6 de la UD-146 se convocó una reunión por parte de los líderes de calle que toman las riendas del Clap dentro de la zona.

En dicha convocatoria una supuesta funcionaria del Mercal tomó la palabra e informó que la única razón de la reunión era dejarles en claro a los miembros de la comunidad que solo había una persona responsable de hacer el proceso de cobro y despache correspondiente al Clap, y esta era la jefa actual de la comunidad.

A raíz de esto aproximadamente 40 personas, las cuales prefirieron mantenerse anónimas, declararon de forma unánime un descontento general por la forma en la que esta jefa maneja su cargo.

Estos miembros de la comunidad UD-146 afirmaron que esta jefa persigue, maltrata e irrespeta a las familias; aparte de que tiende a entregarle las cajas a “quien le da la gana” según varias fuentes.

Durante la reunión se exigió a esta presunta funcionaria de Mercal realizar un reemplazo del responsable actual del Clap, a lo que esta funcionaria aparentemente reaccionó de manera violenta en contra de esta propuesta.

Según algunos testigos de la reunión  ella expresó que: “La señora que está actualmente en la jefatura del Clap es y será la responsable le guste a quién le guste”.

Además, también aclaró que este cambio no puede hacerse debido a que no existen otras personas actas dentro de la comunidad para el puesto, por cuanto después de todo solo puede ser aceptado  un dirigente político como jefe del Clap.

Esta declaración fue impactante, pues la ley correspondiente al Contraloría Social no exige que sea un requisito ser político para convertirse en un vocero del Clap, manifestó un vecino.

El descontento de las familias fue enorme, por lo que exigieron credenciales o algún acta de nombramiento oficial que ponga a la actual líder del Clap en una posición inamovible como responsable de recibir el dinero para las cajas.

Ante estas exigencias la funcionaria de Mercal hizo oídos sordos, dio por concluida la reunión, y se fue sin más que decir.

Esta situación fue desconcertante para los involucrados, después de todo, con anterioridad esta misma jefa no fue reconocida como responsable encargada del Clap por Alimentos Bolívar luego de haber hecho una recolección de dinero para comprar las cajas, haciendo que las familias perdieran el dinero sin ser re-embolsados en lo absoluto, informaron.

Las exigencias de la comunidad

Toda esta situación ha hecho que los habitantes de la UD-146 pusieran manos a la obra, pidiendo su derecho de expresión, donde, haciendo referencia al artículo 5 de la Carta Magna, declararon que el poder reside en el pueblo.

Algunas personas incluso afirmaron que esta situación puede llegar a afectar la victoria en los comicios del 21N, debido a que la población votante no está contenta ni satisfecha con como se están manejando este sistema.

La comunidad pide que las autoridades correspondientes intervengan y solventen esta situación en la que los lideres creen que pueden atropellar a las familias y se creen dueños de todas las cajas alimentarias.

Dentro de la UD-146 se ha disputado una lucha interna por poder desde hace ya algunos meses, causando así que la zona se encuentra desasistida y que incluso intervenga la Guardia Nacional, justo como ocurrió en la última entrega de las cajas del clap dentro de la zona.

Las familias afirman que están sufriendo de un agravio al poder del pueblo, así que exigen respeto por sus derechos.

Un miembro de esta comunidad expresó: “Aquí no tiene que haber cabida a la exclusión social porque ésta no es una práctica del Modelo Socialista de Hugo Chávez. Los funcionarios y líderes que estén de espaldas al Pueblo tienen que ser destituidos.”

 

Gabriela Martínez La Palma

Pasante