El brócoli es una hortaliza con un gran valor nutritivo, pues aporta al organismo vitaminas (vitamina C, B1, B2, B3 y B6, pero sobre todo una gran cantidad de provitamina A, principalmente en forma de beta-carotenos), y minerales como el calcio, el potasio, el selenio, el fósforo, el magnesio y el hierro.

El origen del brócoli reside en el mediterráneo y se cree que es una hortaliza que surge de la mezcla de muchas otras y que empezó a popularizarse en el norte de Italia, llegando al resto de países, gracias a sus innumerables propiedades y beneficios nutricionales.

Propiedades del Brócoli

Su alto poder antioxidante se debe principalmente a los beta-carotenos, isocianatos y la vitamina C (una ración de 200 g contiene más de tres veces las recomendaciones diarias de vitamina C). Todos ellos son antioxidantes que protegen frente a los radicales libres, causantes de los procesos de envejecimiento.

Contiene ácido fólico y también destaca por su alto contenido en fibra. Otra de sus ventajas es que aporta pocas calorías y pocas grasas.

Prevención frente al cáncer

Además, el brócoli contiene glucosinolatos (principalmente glucorafanina) que, según se está investigando, podrían tener una acción beneficiosa a la hora de prevenir algunos tipos de cáncer (mama, pulmón, colon y útero). También se está estudiando su capacidad para prevenir infartos y enfermedades como la diabetes, la osteoporosis, el colesterol o las úlcreas, pues su acción contribuye al fortalecimiento del sistema inmunitario.

También contiene contiene luteína, un antioxidante importante para la salud de los ojos.

Cómo cocinar el brócoli para aprovechar todos sus beneficios

A la hora de prepararlo, se aconseja lavar el brócoli antes de consumirlo con agua fría directamente en el grifo y no sumergirlo, ya que esto puede hacer que pierda parte de sus nutrientes.

Para amortiguar su penetrante y característico olor puede echarse un chorrito de leche o unos trozos de apio al agua en la que se va a cocer y el olor será menos intenso.

Se puede consumir, crudo o cocinado, la mejor forma de cocinarlo es al vapor durante 3 ó 4 minutos o hervido durante el mismo tiempo. Si se pasa de cocción, el brócoli se oscurece mucho y pierde muchos de sus nutrientes, principalmente la vitamina C.

Beneficios

  • Fuente de provitamina A y vitamina C.
  • Con potasio, calcio, fósforo, magnesio y hierro. El azufre que contiene le aporta propiedades antimicrobianas. También contiene ácido fólico.
  • Alto contenido en fibra, es saciante.
  • Su quercitina actúa como antiinflamatorio

Contraindicaciones

  • Los vegetales de la familia de las crucíferas, como el repollo, la col, la coliflor, el brócoli y la berza producen gases intestinales debido a su contenido en compuestos azufrados y celulosa.
  • En el caso de que se tengan problemas de tiroides, su uso puede ser perjudicial si se consume en exceso, pues sus compuestos poseen la capacidad de bloquear la utilización y la absorción del yodo